Me gustaría ser sol y calmar tus días (re)llenos de cosas para volverlos silencio sin tiempo ni agujas.
Sería como un derviche girando con los planetas de los pensamientos, ponerte a bailar para (re)ordenarlos. Los llenaría de color, sin necesidad de catalogarlos.
Sería hermoso poder ayudarte; poder entrar en tí y abrir una ventana ante tanta oscuridad o ante tanto polvo. Ante tanta apatía... Sería bello poder buscar en la oscuridad algo que recordaras, para llevártelo a tientas hasta tus manos y colocarlo entre ellas para que puedas palpar y re.conocer. Las sensaciones se ordenarían entonces, tú serías algo más que toda esa tristeza. Sería un poco de sol y de recuerdo... Un poco de viaje hacia ésos planetas.
Me gustaría ser el sol para acariciarte y darte calma. Llenarte de fuego y prender todas ésas mentiras, todos ésos miedos, todas tus bastas excusas. Y darte luz inmensa ante todo lo que no ves de ti. Si, ya sé, comprendo que deseo demasiado, que si miro atrás y luego hacia delante, me cuesta reubicar la senda y tardo en encontrarme. Y aunque sienta mi respiración, algún momento he visto que me vuelvo aire más allá de mi boca y ése aire te toca y te dibuja reconociéndote, más allá de lo que ves, de lo que puedes entender, de lo que queremos. Y es distinto a todo lo que entiendas. Es diferente sentir que ser, ser que querer.
Siendo justos la vida llega a ser lo contrario. Y es difícil...y tú eres la semilla, el guerrero, las distancias, el agua a la vez que el fuego. Adelante, personabella*, puedes hacerlo y déjame decirte que me gustaría estar aquí, en alguna parte del lugar donde estoy, para verlo.

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