Ya ha pasado un mes, y eso son treinta y un días desde que te fuiste.
Ha sido muy difícil aceptar que no voy a poder abrazarte más. Ha sido duro, la vida lo sabe, todas ésas noches...
Pero sigo conservando ésa "sensación misteriosa" de comunicación entre tu alma y la mía.
Y te quiero también por eso.

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