7.4.12

caminosycanoas*

A veces la vida te da a elegir. Te ves ahí, parada frente a un montón de señales, pudiendo contemplarlas, observalas detenidamente sin tiempos ni formas y escoges cuál es mejor. Igual todo depende del momento pero elijas lo que elijas, está bien.
Supongo que éso no pasa cuando se trata de personas. Las relaciones humanas no se eligen... ¿o si? No pueden escogerse como en un catálogo de comida, supongo. Conforme pasa el tiempo he ido comprendiendo que las personas que llegan a tu vida dependen en gran parte de lo que vayan a dejarte en ella, o al revés, tú en la suya. O un poco de las dos. Como si fuera una selección de las mejores, o peores, cosas para darte. Un popurrí de sensaciones, de imágenes, de recuerdos. Y luego, si se van es porque ya te han dado lo que debían o tú lo has hecho sin a penas darte cuenta.

Las grandes personas llegan a nuestra vida casi por la puerta de atrás. Sin darnos cuenta, forman planetas al rededor de nuestro sistema solar y se quedan, cobijados, en todas las cosas hermosas que tenemos los seres de este mundo. Aguantan cielo y soles, infiernos y tempestades.... Nunca se alejan demasiado, porque algo les cose.
Estoy agradecida por todas las personas hermosas que se me he encontrado por el camino. A las que se han quedado y aún siguen formando estrellas y planetas y sonrisas... A las que se han ido porque han escogido otras galaxias o porque ya ha sido suficiente para nosotros. 
Agradecida de todas esas miradas que se paran en mí y me cuentan y me dicen y me quieren.
Os amo. Sois el tesoro de todas las ollas de este mundo caótico en donde voy descalza.
 Gracias :)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias a tí!
Buenas noches

Mis mejores deseos para tí:

Que el eterno Sol te ilumine,

que el amor te rodee,
y la luz pura interior
guíe tu camino*

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Málaga, Andalucía, Spain

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