30.7.08

memoria

Va todos los días a ver a su hijo. Cada mañana, con su paso lento y arrítmico, desde el día de su entierro.

A su hijo lo mataron, cruelmente yació muerto una madrugada, mientras estaba trabajando.
Cuando él murió, ella juró que sus asesinos lo iban a pagar. No hay un día que no se repita una a una esas palabras. Desde entonces, y de eso hace más de doce años, no ha parado de clamar justicia... Ha movido cielo y tierra para conseguirlo.
Pero la justicia de este país es sorda y se prostituye como quieren los letrados del dinero, así que los restos inexistente ya, de su hijo, reposan, sin pena para sus asesinos, en una gran lápida sobre el cementerio, al que visita todos los días, ella, con su paso lento y arrítmico, hasta el día de su entierro...








A Antonia Castro,
a una madre coraje*

1 comentario:

*cRoNoPiA* dijo...

He visto un documental de Juan Holgado, el chico que murió hace doce años asesinado por dos encapuchados, mientras trabajaba en una gasolinera. Recuerdo a su padre, el padre coraje de España, que se infiltró en la posible banda de asesinos.
Y ahí está la madre, viva pero muerta, muerta en vida, esperando lo que nunca llega...

Y maldita sea, ¿cuántas personas hay así en el mundo?

Justicia

Mis mejores deseos para tí:

Que el eterno Sol te ilumine,

que el amor te rodee,
y la luz pura interior
guíe tu camino*

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