Le mira con su mirada luna, completamente llena.
Y sonríe, con sus hoyos en los mofletos y su cicatriz bajo el labio.
Tiene la mirada más alegre que ha visto en mucho tiempo... y eso le fascina y empieza a acumularse.
Es mágica, se dice, mientras llora de la risa y ella le mira satisfecha.
Han pasado cosas todos éstos días.
Empieza a sumergirse incluso en sus sueños, como una sirena que come galletas y sabe hacer reir. Como una niña de sol salvaje y risueña que solo espera de la vida vivirla a tope.
A cada momento que bailan juntas se da cuenta, que la vida es más sencilla si está cerca. Y se lo hace saber cuidándole la mirada, sosteniéndole la risa, empezandola a querer...

1 comentario:
que tierno!! me encanta :)
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