Me gusta tu manera de mirarme. Creo que me hace falta cariño, aunque suene tan patéticamente ridículo reconocerlo, y por eso siento que necesito mirarte tanto para encontrarme con esa mirada por todos los rincones de tu rincón. Y es curioso, hasta hoy no he sido consciente de todo esto; hablo de las ganas que me invaden todito el cuerpo cada vez que voy de camino hacia ese lugar y me encuentro con tu sonrisa de oreja a oreja. Me siento extraña ahora reconociéndolo... El caso es que me gusta esa forma de mirarme porque me hace sentir algo que tengo muy perdido dentro de mí. Esa cosa que no sale ni pa dentro ni pa fuera, que no me quiere soltar y me hace sentirme tan pesada en estos días. Y joder, qué bien ha venido esta tarde volver a escuchar eso de "aquellos que llevaron el fracaso en su corazón puedieron alumbrar el último triunfo", y re.vivir* sensaciones increibles del pasado. Pero aún me pregunto miles de cosas... Preguntas que he ido haciendome de camino a casa sobre ti y tus "fracasos", sobre nuestras confidencias. Y qué de tardes, y qué de pájaros cantados y qué de cosas dichas...
Recuerdo cuando me abrazaste en Argentina minutos después de enterarme de la muerte de Paco en España. Cómo me miraste, joder, fuiste el único. Me lo decías todo, para tí ,que es tan importante la AmistaD.... Y me cogiste de la mano fuerte, con tus manazas de cocinero, y me dijiste "ven conmigo; ahora tu y yo nos vamos a celebrar su triunfo y su trayecto, porque se lo merece"; y tomamos cerveza y lloraste conmigo por primera vez, y nos fuimos al río y ahí te confesé que si no fueras tan porreta y no tuvieras mujer, me casaría contigo... Y nos reíamos, ¿te acuerdas? nos reímos mucho aquella noche, pese a todo.
Hoy recordamos, con otra igual, la última mirada que nos dimos aquella noche antes de irnos a dormir a habitaciones distintas, claro; era la misma! Luego nos hemos reído porque en aquella cocina quemaba el aire... Entonces, has vuelto a repetir lo mismo que yo te dije en Toledo, cuando aún tú eras un recíen llegado a la "familia" y ahora, recondándote con tu cara de clown (siempre serás uno de los mejores que conozco) te agradezco enormemente que lo hicieras, aunque estando allí te mirara extrañada y saliera de la cocina casi bufando.
Lo siento. Aún no puedo entender que, ultimamente, los hombres que me llenan de verdad sean mis mejores amigos... o algo similar a eso, porque no todos los patrones cumplen esas reglas, claro... Y en realidad estoy super perdida esta tarde y bastaría que alguno de los dos la cagara un poco para terminar de cagarla...
En fin, que yo te quiero, Amigo, por todo eso. Por como me haces sentir que la amistad merece la pena aunque tu y yo estemos tan alejados ultimamente... Con nuestras razones para ello claro, y nuestras pequeñas esperanzas en secreto. Y mientras, yo con mis fracasos y tu con los tuyos, compartimos un deseo común de encontrarnos en otra vida o en otro momento.
¿Quién sabe?
.
.
.
Me quedo con una reflexión de todo esto, a veces es muy dificil construir el día a día, la Vida.
Muy pero que muy difícil.
Que tengas suerte en tu intento...

No hay comentarios:
Publicar un comentario