Yo no tengo la suerte de encontrar a alguien que me regale todos los libros de su vida, con todos sus episodios, con todas sus demoras y sus velocidades. Ni mucho menos tengo cerca a alguien que pueda comprarme un billete para Latinoamérica. Guatemala es mi sueño diario desde hace un tiempo. Es curioso lo que la vida hace contigo y conmigo. Mis sueños te los da a tí para que lo realices y tú, con "la suerte de tu lado" (deesaqueyonocreoenabsoluto), sin agradecerle a la vida, simplemente como una casilla más que te puedes comer para acorralar peones quedándote sin saber qué hacer después. Aún así, tampoco contigo tengo paciencia, pero la vida me ha enseñado a quererte por lo que eres día a día, no por lo que fuiste. Y eso nos honra a los dos. A tí, porque es justo que seas quien eres, y a mí porque no puedo estar pidiéndole peras al olmo cuando el olmo ni siquiera quiere dar frutas. Nuestra vida se enlazó hace años y afortunada de mí que sigues en ella, aunque te vayas a Guatemala y sepas que ésa mirada no fue la única que te debes.
Ojalá la chicadelamochila te haga sonreir por dentro. Y ojalá sepas saber que hay amistades que necesitan un poco más de riego.
Suerte!
No tengo paciencia, ni miradas, ni esfuerzos, ni ganancias, ni experiencia, ni transformaciones, ni nada de nada para contigo. ¿Qué sentido tiene que hagas daño a personas que te demuestran una amistad sin límites? No tengo tristezas, éso es mucho más triste.
Condeno la mentira, ¿sabes? Eso es lo que nunca tiene fronteras.
Y esto es un simple post. Si. Afortunadamente he podido decir todo esto. Hay quienes me han escuchado y quienes no. No importa lo suficientemente. Pasamos página. Siempre lo hacemos. Y que cada palo aguante su vela...
Pero tenía que escribirlo en este egoblog, por terapia, ja!, ya sabéis. Porque es una etapa más reflejada en este gran etapa.
Salud y suerte, compañer*s.

No hay comentarios:
Publicar un comentario