No me siento orgullosa cuando me llaman cuerda y por el contrario, tampoco me ofenden si me dicen loca. Estoy cansada de los conformismo de esta sociedad que, lejos de un pensamiento anormal, no tiene ningun tipo de interés espiritual para mí. Vacíos de instinto y de conciencia. No tiene sentido. Hay que sintetizar la locura de dentro y la de fuera, no podemos cerrar los ojos y esperar ver una luz y mucho menos, creer que abriendo los ojos vámos a ver más. No podemos creernos más cuerdos que otros...
(...)
Caminó durante toda la noche y se encontró con locos. Qué suciedad... La ciudad llena de fantasmas y de aspectos de los que nadie encargó y que no se sienten responsables de encargarse... Cuanta tristeza.

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