Sé que no tengo derecho de ti, ni de nada, como sé que es absurdo escribir estas palabras que son solo una rayita más en el mar que yo misma (te) inventé. Pero en fin. Me agrada saber que al menos, mis dedos van rápidos cuando me pongo frente a esta pantalla y todo se queda grabaito, de alguna forma, lejos de mi, en otro lugar, como haciendo espacio aquí dentro o en mi cabeza (lástima que ese espacio lo siga queriendo llenar una y otra vez de mi). Sé que probablemente hayas dejado de leer esto y que de nada sirve para otros, saber que no estoy demasiado bien. Tampoco demasiado mal, para qué mentirnos. Estoy viva en estos días de guerras y ultimamente llevo dos queriendo saber cómo está mi ejército, que creí habia desterrado de mis tierras y acabo con sus enemigos: tus fantasmas. Estás. Estás otra vez. Volviste por aquella tarde que nos vimos de casualidad, sin buscarlo los dos (?), sin casi quererlo. Y sé que tus días siguen igual sin mi y que, ya no tiene sentido volver a los mismos puestos de antes pero... tenía que decirlo. Ya lo sabes, sino, yo estallo. Si yo no digo mis cosas, se acabó.
Que hoy dejaría el trabajo si pudiera, pese a lo importante que es día a día en mi vida (y su gente y su olor y sus luces), para poder escaparme y estar dos segundo frente a tus pupilas. Aunque no me mirases, aunque decidieras cerrarlas y mirar a otra más hermosa, más brillante, más feliz. Pero no puedo. Conmigo misma, me lo juré, no puedo luchar. Y mi yo de dentro le dice al yo de fuera que me calle y siga trabajando y diga adios a todos estos putos pensamientos que me vienen de noche, de más de 500 noches de detrás. Que otra vez no, por dios, que ya basta.
Y no puedo. No puedo, no lo logré porque volviste de nuevo aunque tú no volvieras por ti, pues fui yo la que hizo que volvieras a mi cabeza o a mis días, a mis segundos de soledad, a mis momentos de tristeza. Fui yo la que permitió que no te fueras del todo y que en momentos en los que me siento sin tiron, más débil, más niña ingenua, plaf, te cueles y entonces... lo inundes todo. Porque todo lo inundas, joder. Todo.

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