11.7.09

golpetazo

Te levantas... si, parece que no, pero te levantas. Sales de casa aún sin terminarte de arreglar, sin desayunar, sin un café siquiera, con tu bolso lleno de esperanzas, de ilusiones mal*gastadas, de papeles que en tu cabeza aún están por resolver. Y sales ahí fuera y lo entiendes todo... Entiendes la mirada de aquella mujer cansada del autobus. Entiendes a ese viejo hombre que trata de sonreirle a los pocos días que le quedan. Entiendes a esa chica que tiene miedo de su futuro porque no sabe a dónde ir. Entiendes a la prostituta que se pasó toda la noche aguantando para poder vivir este día, sólo este. Entiendes a quién reza a la puerta del banco para que le den el maldito crédito. Entiendes a quien se compra un vestido para estar más guapa y en cambio, lleva zapatillas de andar por casa para estar fuera. Entiendes a quien busca en la basura algo para poder vender. Entiendes a quien, sin dientes, te sonrie con ojos enrabiado, con el mono de turno, y te pide un euro para un café... Entiendes por qué la gente es tan violenta esta mañana en aquel colapso de coches. Entiendes y tratas de entender, que todos tenemos miedo, sueños, anhelos, ideas; que todos tenemos ganas de estar un poquito en otro corazón, y en otros ojos; que todos queremos sentirnos útiles, inútiles, absurdos, felices, perfectos. Que todos queremos vivir, como sea, pero VIVIR.
Y sobretodo lo entiendes en aquel hospital... o en ese otro, que fuiste después. Lo entiendes nada más entrar, en esa larga cola de quienes piden a grito una cita con alguien que les escuche, sea médico o no. Lo entiendes a subir las escaleras, mirando hacia atrás y viendo un ascensor repleto de personas con miedo a la muerte. Lo entiendes al tragar aire y tener la mejor sonrisa del mundo para alguien que lo necesita, aunque lo único que tengas ganas es de llorar, y que alguien te abrace, segundos antes de entrar a esa habitación que huele un poquito a muerte. Lo entiendes cuando ves sus ojos, muertos de pánico, tratando de entender por qué la vida le da esta golpe, otra vez. Lo entiendes, joder, no sabes cómo, ni por qué, cuando le agarras la mano y la besas, y levantas la a vista y por un instante, sabes que esa persona está sonriendo de verdad, por tí, pese a su cáncer, su neumonía, sus horas de quimioterapia... porque simplemente se siente acompañada por personas como tú, que día a día, piden por ella. Y así es la vida, ella te sonríe mientras tu lloras al salir; tú lloras en el autobus, en la calle, en tu casa, en la cama...
Tú lloras por miedo a perderla y ella mientras, rie a la vida sea la que sea.



Para Estela y su cáncer,
para Inma y su embarazo complicado,
para Alex y Aurora.

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Mis mejores deseos para tí:

Que el eterno Sol te ilumine,

que el amor te rodee,
y la luz pura interior
guíe tu camino*

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