una noche estrellada*** con luna llena y cometas sobre el mar....
Tener sobre mis hombros
un hilar de serpentinas
y unas plumas defénix convertidas en cáscaras de mandarinas que sepan endulzar que la tierra nunca fue redonda y que
la infinitud
de
todas
esas
nubes de algodón
que cuelgan de mis párpados son grandes arco-iris para atravesar...
Y tralará, tralará...
las bestias pardas se van a encontrar
una noche estrellada*** con luna llena y cometas sobre el mar...
Cierra los ojos y escucha. El tiempo se detiene. Las voces se callan. Solo existe el sonido del agua refrescando todo lo demás. Ya no importa nada. Existe el amor, la ilusión, los sueños y se unen, impresionantes, frente a ese manantial de vida físico, como si no hubiera algo más alegórico en éstos momentos. Todo parece enlazarse de la misma manera que fueron cosidos esos cuerpos, ésos en concreto frente a todos. De la misma manera que esa cascada se une a la tierra en pequeñas ondas que lo sanan todo y lo embellecen, como si no hubiera nada más, como si las lágrimas, las sensaciones encontradas o la nostalgia de la tierra frente al cielo no tuviera lugar... ¿Y cómo sentir entonces que este ser insignificante frente al inmenso cosmos, no puede sanar sus emociones en lugares tan sagrados como el nacimiento de un manantial?
Bendita sea la Madre Tierra que nos regala brazos y caricias y fuerzas...
Que cambian el turno y mañana te mueres... O me muero. O se muere... Y esto cuesta cambiarlo, o no cambia, y tu solo puedes mirar la vida a veces tras una ventanita de 30 centímetros por 20.
Igual tienes razón y no tengo ni idea de lo que significa estar entre rejas pero creéme si te digo que siento tu dolor como si fuera mio, compañero. Y que se me parte las costillas de verte no poder llorar, porque lo justo sería poder hacerlo después de tanto, joder. Que me tiemblan las manos si pienso en todo aquello y en tantos que han caído defendiendo lo que creía no solo justo para sí y están tiraos como polvo en cualquier cuneta de este podrido país de calaveras.
Ya sabes que mis lágrimas brotan cuando veo que no hay qué decir... Pero es que, maldita sea, el hipo del llanto me congela el corazón y me palpita las vísceras y entonces... debo respirar bajo porque mataba a todos esos hijos de puta que hacen todo esto.
Pero te recuerdo que hasta que muera, tus palabras y tu lucha no caerán en vano, porque también son las mías.
Igual sí que hay presos políticos en las cárceles españolas...E igual tu Constitución no sea la misma que la mía, buitre.
Echo de menos el frío y el olor a té de mi trabajo. Las tazas de café calentito de media tarde. La colección de pashminas, pañuelos o bufandas colgadas en el cuello. Despertarme en la madrugada y ver como llueve...para después acurrucarme entre las mantas y sentir que estoy a salvo, que aún queda un par de horas más. El brillo de las calles a final de otoño. Las manos congeladas. La lluvia, el vaho, el viento, los atardeceres...
De momento me conformo con que llegue ya Septiembre...
"Camina dos años por la tierra. Sin teléfono, sin piscina, sin mascotas, sin cigarrillos. Libertad absoluta. Un extremista. Un viajero de lo estético cuyo hogar es el camino. Y ahora después de dos años de caminata, llega la aventura final y más grande. La batalla culminante para matar al falso ser interno y concluir victorioso la revolución espiritual. Sin estar ya más envenenado por la civilización el huye, y camina solo por la tierra para perderse en la naturaleza."
Alexander Supertramp, Mayo 1992* Si, el final de esta aventura se acerca.
¿Sabes por qué será grande? porque comienza una aventura conjunta por las rutas salvajes de la vida!!
Ya mismo estás aqui...
y salvaremos momentos con nuestros corazones invencibles!
He aprendido que las sensaciones y los recuerdos no pueden encasillarse. Hay veces que no se puede decir es esto, y esto otro, y esto, dándole adjetivos, adverbios o verbos a algo que trasciende todo lo que creemos ser. Sobretodo he comprendido que no se le puede poner tiempo a lo que se siente porque el tiempo es algo mal inventado y las sensaciones no tienen nada que ver con inventos o falsas realidades; son algo innato, sagrado, infinito... Así que, pese a que a veces crea que no, este verano ha sido una experiencia de aprendizaje sobre lo que me hace ser las sensaciones y sobre cosas que se me escapaban y no entendía de mí misma. Una vez más, quizás, he aprendido que hay cosas en mí que no tienen fronteras, ni esquemas, ni excusas. Que no lo necesitan. Que para qué. Es eso, y ya está. ¿Por qué buscar más sobre razones pudiendo disfrutar de lo que me muestran? Hoy por hoy creo que somos más de lo que creemos ser... Así que, dejemosnos llevar, fluir, encantar, con todo aquello que se nos escapa por esta visión humana-racional de querer encasillarlo todo. Paremosno a escuchar lo que lo más profundo de nosotros nos dice, ésa es la raíz del árbol que somos, y respetemos todo aquello que sentimos aunque no lo entendamos. Dejemoslo desarrollarse a ver dónde nos lleva... Igual puede ser una aventura que haga que encluso lo más cotidiano puede ser lo más maravilloso de la existencia.
Ysumemos...
¿Qué pasa con el mundo? ¿Qué es el tiempo... qué significa la amistad? ¿A dónde vamos cuando no sabemos dónde vamos, cuando no vamos a ninguna parte?
El vacío, el sinsentido... ¿con qué tiene que ver? ¿Es esto lo que se siente? Sentir que mires donde mires no tienes dónde agarrarte... todo está mal, todo cambia, y nada es realmente como quieres que sea. ¿Entonces qué? Hay tantas cosas que no dependen de ti... Tantas cosas que no cuentan contigo... que lo único que puedes hacer es dejarte llevar, fluir y sobrevivir como puedas. "Pasar el tiempo". Buscar momentos o cosas que te hagan olvidar todo esto para luego volver al mismo vacío de siempre y vuelta a empezar: buscar momentos o cosas...
¿Y qué hacer entonces? Es como saber que se nos vamos a morir y optar por vivir de todas formas... Ridiculo, momentáneo, contradictorio...
Esta tarde me inventé una realidad, y es ahora cuando entiendo que me estoy convirtiendo en una idiota engreida. Salió por inercia, orgullo o vanidad, qué se yo... Pero fue instantáneo, salió sin darme apenas tiempo a reaccionar. Pero tras estas horas que han pasado he reflexionado y yo... Yo entiendo, más bien comprendo ésa sensación pegajosa de la que me hablaron, que envuelve las cosas para volverlas vacías, llenas de desidia y apatía.
Sin existencia.
A veces el corazón palpita en el vientre... Y las manos se quedan paradas en un punto de tu cuerpo sin que sepas muy bien por qué se han parado justo ahí, en el corazón. Te pones a pensar... Te inventas recuerdos, revives palabras que quisiste decir y no dijiste, te preguntas cosas que no sabes cómo contestar. Deseas entonces que llegue Septiembre. Que pase este extraño verano que está cubriendo todo de melancolía devetúasaberqué y vivir, por fin, de nuevo la vida. Tu vida, la que se supone dejaste meses atrás...
Afuera está el ruido. El "pampampapam" constante de una canción que se repite hasta la saciedad, en un instento de ser eterna por tiempo de duración y no por calidad. Está también las lucecitas, la noria, los olores típicos, los caballos, la suciedad, el alcohol... y sobretodo la gente. Si, fuera de estas paredes está la gente feliz de encontrarse en feria.
En mí está el amor y el insomnio. Uno hace que desee que llegue Septiembre y tenga las tripas rellena de ratones bailando un ska, y otro me hace encender esto solo para ver la programación de un estúpido canal de tv (a ver si en una de estas, cae la gorda y me ponen una pelicula mejor).
¿Soy de otro planeta? Debe de ser eso porque con tanto jaleo y tantas luces sigo sin entender qué ven la gente en la maldita feria...
En la guarida de Balam, debajo de los nueve muertos de Xibalbá yace el árbol del mundo. En su cima, la poderosa serpiente emplumada se engalana con sus mejores galas... ¿Lo escuchas? los cascabeles ya han comenzado a sonar, uno por cada año de vida, por cada ciclo terminado, por cada minuto del comienzo que se acerca. Debes de estar atento...
El corazón de la galaxia, su exacto centro cósmico, ha de vibrar con ése sonido. Debes de llamar al espíritu del nagual que habita en tí. ¡Ruge, vibra, embríagate! siente la conexión sagrada de tu avatar. Avanza hacia el camino de la plenitud y la conciencia del Todo*. Respira al compás del brillar de los millones de soles que giran en torno al centro galáctico.
El universo es uno y tú eres Él. Pide a los guías que te acompañen en este camino nuevo que se acerca...
"Recuerda esto: un día tú y yo estaremos sucios, sedientos de aventuras, con la mochila cargada de momentos, descalzos, en una ciudad rara, grande, impersonal, de paso tratando de vender mermeladas, rábanos, o cualquier cosa posible para comprar pan, queso, vino...y pegarnos un festín por el mundo contínuo, cosidos por el alma, agarrados por las bocas, cogidos por las alas y compartiendo lo que somos porque te quiero* cerca, palpitando(me) las esperanzas y las ilusiones. Como nadie.... Así que recuerdalo, recuerda éstas palabras aunque te las diga por aquí, a cientos de kilómetros y de días de lo que vamos a ser, para que cuando todo esto pase, cuando tenga el estómago tiritándome de hambre y no recuerde qué significa una ducha, una nevera o un colchón, y te mire preguntándome por dentro qué hacemos ahí... me mires y con esa mirada me recuerdes todo esto y con esa mirada me recuerdes que nos queremos, que nuestra vida será en parte así y que hemos elegido el camino de los hijos del arcoiris porque sí porque un coche, un nevera llena o cuatro paredes no nos llena.... Y ahora tengo que colgar, ¿lo harás?... Gracias"
No soy de esas tias que se dejan las uñas largas, no lo soporto, es innecesario. A mí me gusta el helado del pistacho con trocitos y la pasta al dente. Detesto las horas dando vueltas en el colchón sin dormir... Me ataca los nervios. Me gusta la oscuridad y ver pasar los coches de la autovía desde aquel lugar que encontré de casualidad un atardecer en la que fuí a correr y acabé cantando. Me encanta cocinar, siento que tiene sentido ponerle amor mientras lo haces. Soy de las que cierra el gel de baño al usarlo y desordenada diariamente la ropa de su armario por mucho que se haya dicho que va a guardar el orden. Prefiero ir caminando donde sea y en días pares nunca piso dos veces la misma loza. No me gusta la feria. Ni el ron.Ni las alcachofas. Me encanta sentir la corriente del mar y los días en los que hay olas. Me confunde el viento y el amor a dos bandas. Detesto los teléfonos móviles aunque tenga uno (?). No me gustan demasiado mis pies. Todos mis sujetadores son de color oscuro. Mi cepillo de dientes, azul. Colecciono dados y miradas, aunque acabo cansándome pronto de todas mis colecciones. Me encanta recibir libros como intercambios y el sexo como forma infinita de comunicación.
Dormir más de 15 horas... Levantarse con la sensación de que el mundo se ha acabado y que tú debes de ser la última superviviente. Caminar por el pasillo con la intención de tumbarte cuanto antes, con una botella de agua congelada y el aire acondicionado a tope. Tumbarte y preguntar como quien bosteza sin gracia, cómo ha ido el día, si hay novedades. Negativa de respuesta... Bostezo real.
Ir a la cocina, coger un puñado de chucherías y galletitas saladas. Más agua. Más bostezos... Menos pensar. Todavía tienes las imágenes del sueño clavadas en las pestañas y esta vez, ha sido bonito, por qué no. Ojalá ocurriera de verdad. Ojalá esto pasara pronto...
Vuelves al sofá y te dices mentalmente que no te vas a mover ni con agua caliente. Ahí te derritas, vamos... Y ahí estás, con la espalda muerta por la inactividad y un montón de gilipolleces y reproches atragantándote la boca.
Cierras los ojos y sientes las botas acercándose más a ti, tras tu espalda. Haces una respiración baja y vuelves a la realidad con los ojos más atentos que nunca. Y entonces... comienza.
Ves dolor, escuchas gritos, sientes que todo se rompe y al mismo tiempo todo se une más que nunca. Se cosen las personas, se unen nuestras almas, se quiebra la paz, la armonía, la estabilidad.
Han desalojado la entrada. La policía violentamente ha intervenido.
Y a tí te han tirado por las escaleras... A tí y a unos cuantos más, como si fuérais saco de cemento... Al caer no sientes más que dolor. Te han retorcido la mano para soltarte de la cadena humana que habíais hecho. Mientras ese perrodelestado lo hacía, le has mirado a los ojos y has visto asco y violencia... Asco hacia ti, que le mirabas para comprender por qué hacían aquello, porqué cuando personas que se manifestaban con permiso legal frente a un centro de internamiento para extranjeros (no, mejor dí frente al lugar de la vergüenza porque eso es peor que una cárcel para seres humanos), de manera pacífica, en asamblea, eran tratadas de esa manera tan brutal, horrorosa e indescriminada. ¿Por qué? ¿Por qué tanto odio? ¿Qué le hemos hecho? Sólo pedíamos libertad y derecho de asilo político para alguien que está amenazado de muerte si pisa su país, Argelia.
Maldita sea.
Basta de represión policial.
Libertad a Bouzine.
¡Cierre de todos los CIEs de inmediato!
Anciana Madre, protege mi espíritu, mi corazón y mi fuerza, no dejes que se aflija con tanta violencia. Madre, conozco tu corazón a través de mis ojos. Muéstrame tu senda y permíteme seguir en ella.
"Un nuevo horizonte, un nuevo mundo, una nueva ilusión. ¿Podría llamársele casa? ¿Y acaso no era el barracón, el campo, esa calle... su casa? - Tu casa está donde puedas poner tu corazón y sonreír en paz - susurró el hombre. -¿Qué, papá? - Nada, hijo. Pnesaba en voz alta. Olvidaba el origen, que es único e indivisible, y tan profundo como los sentimientos. Su origen...
Vas por la calle mirando sus caras y te preguntas miles de preguntas a cerca de lo que piensan, de lo que sienten, de lo que miran. Te tratas de colar en su vida con una sencilla sonrisa y muchas veces recibes una mirada sorprendidamente asqueada por su parte. O igual no, el amor mundial surge y taratachán! te responden a esa sonrisa con otra todavía mejor... Es tan curioso el ser humano...
Qué pequeñita me siento cuando veo que esta paredes que habito se desarman y rompen. Que alguien me explique para qué sirve la violencia, los insultos, los reproches. Que alguien me de el fármaco para la soledad acompañada, la impotencia... Por favor, ¿alguién sabe que hacer cuando sientes que un virus se come a una de las personas que más quieres en la Tierra? Es doloroso, fatigoso, horrible. Es repugnante que el poder de la violencia, de las vísceras retorcidas, acabe con todo lo infinitamente hermoso del amor: con los vínculos, los lazos, los hilos que nos cosen. Yo quiero un mundo mejor y eso sobretodo significa una VIDA mejor. Y así no se puede vivir... No. Y menos en estas cuatro paredes tan pequeñitas.
Y si lees esto por qué demonios no tienes el suficiente valor para darte cuenta que tu vida así no funciona, que no eres más feliz cada día, que algo tiene que cambiar... No puedo más, joder, basta ya. Igual mejor hubiera sido haber ido por donde he venido...
"Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio"... Ayer de madrugada volví a leer estas palabras del viejo lobo Cortázar, tras una noche en la que hubo encuentros (tras un día de intensidad máxima) de viejos amigos y recuerdos. En la noche estuve hablando precisamente de esto, de no elegir el amor... de ser presos de sus garras dulces (o letales a veces) y no poder evitar enamorarse de la vida cuando amas, quieres, deseas a alguien. Les decía a mis amigos que aunque yo cree sinceramente en que el ser humano es bisexual porque las sensaciones no pueden encasillarse, entiendo tambien que haya personas como ellos que necesiten llamarse a sí mismos "homosexual o heterosexual". Lo curioso es que, aunque yo sienta respeto hacia ellos (en este caso dos lesbianas y un gay), ellos tenían ciertas dudas para conmigo en cuanto al término "bisexual=vicio". Suele pasar, el mundo es así: tratas de tener empatía y encuentras lo contrario hacia la reciprocidad... Al final, todo acabó con una exaltación tipo "siendo bisexual tienes donde elegir mejor, ojalá lo fuera" y una contestación por mi parte tipo "el problema de ser bisexual es principalmente que la gente se niega y te ve como un vicio con patas, no como alguien que siente, que ama, que se ilusiona... ". En la madrugada, cuando Julio Cortázar entró en mis ojos y los completó una vez más, sentí que lo peor no era la gente o esa sensación de ir por la vida sabiendo que otros te prejuzgan, sabiendo que el ser humano necesita comprender, simplificar, agarrar, violentar cosas sagradas como el amor para creerse dueño y no sentir la verdad en estado puro (algo así como el amor nos posee y nos devuelve y nos recuerda lo que somos)... Lo peor no es ver que te sientes lejos de una orilla y de otra, en un mar de sensaciones que por momentos te superan y te hacen ver lo que eres... Lo peor, como le escribí en un impulso de soledad a esta misma amiga que me dijo eso horas antes, es sentir que dos seres humanos te comen el alma y no poder estar cerca de ninguno.