En la guarida de Balam, debajo de los nueve muertos de Xibalbá yace el árbol del mundo. En su cima, la poderosa serpiente emplumada se engalana con sus mejores galas... ¿Lo escuchas? los cascabeles ya han comenzado a sonar, uno por cada año de vida, por cada ciclo terminado, por cada minuto del comienzo que se acerca. Debes de estar atento...
El corazón de la galaxia, su exacto centro cósmico, ha de vibrar con ése sonido. Debes de llamar al espíritu del nagual que habita en tí. ¡Ruge, vibra, embríagate! siente la conexión sagrada de tu avatar. Avanza hacia el camino de la plenitud y la conciencia del Todo*. Respira al compás del brillar de los millones de soles que giran en torno al centro galáctico.
El universo es uno y tú eres Él.
Pide a los guías que te acompañen en este camino nuevo que se acerca...

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