Hay fuegos y fuegos. Es lo que tiene...
Abre la persiana y deja que pase la luz. Después, es necesario reconciliarte con esa claridad que acaricia todo, que muestra cosas (aquellas que estaban siempre allí, algunas que no te has parado a ver nunca o aquellas que los días han ido trayendo...), que expulsa el miedo. Déjate empaparte por esa luz, la necesitad.
Fluye. No pelees, ni luches, para que haya sombra. A veces la luz tambien tiene que llenarlo todo. como en el universo. Déjate ir... Y disfruta.

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