Somos como astros. Andamos, damos vueltas, nos repetimos, somos en viceversa... y luego acabamos rotando de círculo en un universo inmenso que no nos suelta por mucho que demos piruetas o nos des*orbitemos.
Mi cuerpo tiene 7 círculos dibujados... Y mi vida empieza por ser círculos que van encontrándose en caras, bocas, pies y días... Es increible como todo acaba siendo un mismo círculo que gira (a veces a la derecha, otras al revés) desenfrenado o con pausa hacia un vete-tú-a-saber qué dirección.
Y bueno...
Menuda nochecita... Pensando y pensando y hablando tanto en uno de mis restaurantes favoritos... Noche italiana y círculos del pasado que no terminaron de cerrarse.
Es lo que tiene, empieza el calor y por dentro de mí hay algo que me llama... Llama, llama, llama.
¿Y que, qué dices? [...]
Ah, bueno...

No hay comentarios:
Publicar un comentario