Entré en esta casa con la ilusión de una niña que comienza a ver su vida como suya propia. Como alguien que ya no tiene nada por encima, aunque siga teniendo cerca a ésas personas que tuvo "por arriba". Vine hace un año, nerviosa,comiéndome con las ganas todas las dificultades económicas que venían. Como una valiente.
Como una loba* y con un poco de ayuda...
Y en esta casa, que inundé en la primavera fui consciente de que mi propia libertad va conmigo. Me recluí feliz. Decoré, compré y trabajé cuanto pude. Pasaba horas leyendo y disfrutaba... Disfrutaba en solitario mucho. Amé, soñé, imaginé mucho en este lugar. Y durmió conmigo personas que quise y que quiero. Follé y sobretodo hice el amor en todos (o en casi todos :) ) los rincones de esta casa. Lloré igual en muchos de esos sitios que luego he mirado diferente.
He pasado miles de tardes sentada en ese patio que ahora me regala, una vez más,canciones de pajarillos. Oir pájaros tres calles arriba de una de las vértebras principales, una de las avenidas más largas de la ciudad, es un lujo que he sabido disfrutar durante muchas horas...
Aquí, en esta casa que se desnuda para mí esta mañana... Que se vacía, se llena de sombras y se adecua poco a poco al silencio, al eco de los días y de todas éstas cajas, he sido muy feliz. He aprendido de mí misma, de mi capacidad. He aprendido que siempre, SIEMPRE, se puede, y sobretodo se debe seguir adelante. He comprendido que soy la parte más importante de mi vida, pese a todo.
Es aquí donde rompí muchas de mis cadenas. Donde soñé con mi futuro como si fuera justo mañana. Donde desnudé por dentro a la mujer de la que estoy enamorada, una de las peores noches que recuerdo, para después sembrarme como una semilla de girasol o de cóndor en sus poros y sentir que tras eso, aquella casa tenía un olor diferente.
Es aquí donde discutí conmigo misma tantas veces. Donde oré y pedí. Donde lloré por los fracasos y los viajes horribles. Donde encontré en el descanso y la soledad que a veces tanto necesito.
Dios mio, hace un año que llegué aquí... Es increible.
Se ha roto una relación en este sofá, la cuál casi nació en ese bordillo del patio. Y es tambien aquí donde he tenido miedo de mis propios fantasmas; donde he gritado de histeria y de dolor para conmigo.
Éste ha sido mi sitio y aquí se queda un año de mi vida...Aquí y no en otro sitio.
Un año cargado de sensaciones que he compartido todos los días con mis pequeñas compañeras miuchas, Dhara y Shakti. Y cuando vine siendo una niña de 21 años, cargada de inseguridades y miedos, siento que se va una Mujer de 22, con dos criaturas a cargo (^^), un montón de metas y unas cuantas inseguridades menos.
Esta casa soy yo. Y ésta es una etapa que se cierra...
Gracias*

No hay comentarios:
Publicar un comentario