Es querer girarme y verte tumbado ahí, justo detrás de mí, tan a centímetros.
De espaldas, dormido, indefenso siendo tan grande... Y cierro los ojos y deseo con fuerza... pero al abrirlos no estás y joder, qué horror volver a la realidad.
Ya ves, es raro. De tanto jugar al juego creo que caí en él. Y fíjate, ya hasta imagino cosas que tú detestas, como la de dormir con alguien...

No hay comentarios:
Publicar un comentario