No entiendo como aún te preguntas que coño te depara la vida con todas esas miradas vacías que te regalas al espejo. Sin nada de ilusión o con la ilusión gastada. Con esas putas ojeras.
No entiendo porqué aún sigues empeñada en creer que la mentira tiene las patas muy corta y que tarde o temprano volverá, te agarrará los ojos y te dirá "volemos"... porque no lo hará, pequeña. Nunca. Y no volverá, quizás, porque tú has dejado de quererle, y ya no tiene nada que decirte, ni que hacerte, aunque te empeñes en seguir tu absurda historia de muñequita de trapo usado,
...pese a todo.

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