Días de sol, de campo, de miradas al despertar, de echar de menos, de abrazos inmensos a gatos, de lágrimas por lo que no fue, de viajes sorpresas, de despedidas (otra vez), de tés en la madrugada, de arañas, de tumbarse al sol en el patio, de pintar las paredes con tizas de colores, de cocinar y congelar, de cervezas heladas y helados baratos, de coser imágenes, de desesperación, de besos de amor y sorpresas, de Hare Krïshna y meditaciones extrañas, de preocupación, de fiesta de cumpleaños y una toalla que sale volando, de playa, playa, playa, y fiesta pin Up que luego no es... De soledad y compañía. De gente que aparece y desaparece. De sabanas limpias y nueva etapa para respirar. De ti, sin ti. De querer vivir,
vivir, VIVIR...