Las palabras.
Sólo palabras, que como palabras como bufandas o culebras
o girones de nubes o soplos ondulantes de brisas
o de vientos
se nos anundan a las gargantas
y a las cinturas
y nos ahogan y nos bendicen y nos auscultan.
Las palabras nos arropan y nos desnudan.
Las palabras como almohadones o mordazas.
Como ventanas abiertas al aire y al paisaje
y como esparadrapos que nos cierran la boca.
Como oleadas de olas del mar en oleaje
que nos trepa desde los entumecidos pies hasta el sexo
y lo rebasa
y nos anega la cintura
y el pecho y se nos mete en la boca
y nos ahoga
y desahoga.Sólo palabras, que como palabras como bufandas o culebras
o girones de nubes o soplos ondulantes de brisas
o de vientos
se nos anundan a las gargantas
y a las cinturas
y nos ahogan y nos bendicen y nos auscultan.
Las palabras nos arropan y nos desnudan.
Las palabras como almohadones o mordazas.
Como ventanas abiertas al aire y al paisaje
y como esparadrapos que nos cierran la boca.
Como oleadas de olas del mar en oleaje
que nos trepa desde los entumecidos pies hasta el sexo
y lo rebasa
y nos anega la cintura
y el pecho y se nos mete en la boca
y nos ahoga
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Kutxi Romero*

1 comentario:
Y hay trenes que llegan a la terminal mucho antes que el andén del final. El tren de las fugas de los mortales presos de los besos de Judas. Cretinos consejos por las dudas, en versos de sacerdotes conversos de las vírgenes conchudas. Más veraz que al ver verás que no tiene remedio cuando se le apuesta todo al siete pecados y medio.
Pero que ni tan lejos ni tan cerca, no hay mejor distancia que la que te ayuda a ver sin cristales ni reflejos tu propia ignorancia. No hace falta frase inteligente ni graciosa para entender a la gente y de qué va la cosa.
Una pena más grande que la deuda externa. Porque no hay vida eterna y porque uno es inmortal, es supermán, es primordial… hasta que un día deja de serlo. Y las promesas se rompen como un cristal sobre las mesas durante el vendaval. Y las ilusiones devienen en des-ilusiones y los encantos en des-encantos y lo que no valía nada ahora cuesta tanto y las vibraciones perdieron sus emociones.
No la malieu ni ploreu tampoc. Són coses que passen: jo inc mala sort. Así es, tan claro como el aire. Es así, que no se culpe a nadie. Más vale se agradezca al cielo, al desatino del destino, que sea antes que después, que haya sido temprano antes que tarde, porque llueve pero ya parará, y apagará el incendio de tu casa que arde.
La muerte es solo la suerte con una letra cambiada. Doblarán por ti las campanas. Dolerán las llagas de las palabras dadas, se convertirán en dagas, en llamas… y esas palabras serán esclavas, como las clavas de una cruz al salir a luz. Pero no sirve de nada llorar sobre la leche derramada, ni sobre una carta quemada. Todo pasa y todo queda. Terminó el toque de queja.
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