16.2.10

dereconciliaciones*

Ayer con tanta lluvia fuera y tanto viento decidí matar el tiempo en casa limpiando. Acabé aspirando una por una todas las líneas de las alfombras de colores que tengo como suelo en la habitación. Éso me llevó algo así como una hora... Luego limpié estanterías, arreglé tonterías que cuelgan por el techo, ordené libros... Y cuando ya no creía tener nada que hacer, abrí mi armario (ordenado días atrás) y encontré la enorme caja intocable; aquella que guardaba todos los recuerdos de mi vida de fuera de esta casa (de Granada, de Barcelona, de las casas del centro...). Había fotos, dibujos, frases, libretas y más libretas, libros re usados, canciones, poemas... Hojas de árboles, semillas, pulseras no acabadas, más fotos. Incluso encontré cartas de gente que creyeron pasar, tiempo atrás, rápido por mi vida y que aún siguen presentes aunque ellos se hayan ya olvidado de mi... Tuve tantas emociones. Reviví tantas cosas... Recordé tantas otras emociones... Y acabé llorando, cómo no, con la cantidad de escritos tristes en ésa época. Era un tiempo feliz para mi independencia pero no para mi corazón. Mi libertad estaba incompleta porque aunque la tuviera por fuerza mis alas estaban rotas... y no paraba de llorar.
Limpié, ordené, me deshice de papeles rotos y opté por guardar aquellas cosas insignificante que ya no me decían nada pero que sé en algún momento me dijo tanto... que decidí guardar. Y ahí sigue, ahora ordenada, en la parte más alta de mi armario, recordándome tantas cosas aún estando cerrada...
Cuando me fuí a dormir comprendí que me sentía tranquila, con una tranquilidad extraña. Ya no estaba removida, ya no volvía a recordar todas esas sensaciones tristes (y algunas no tan tristes...) que me hizo volver a encontrarme con eso y viajar al pasado. No sé... desde hace algunos meses he trabajado en mí, he meditado, reflexionado, analizado, cosas que tenía atragantadas sobre sucedos de mi vida que aún no conseguía entender y he tratado, con fortuna y éxito, de reconciliarme. En algunas cosas lo conseguí nada más me lo propuse en otras aún me cuesta... Es normal, todo es un proceso, un camino, un río de aguas movidas...
Ahora, de alguna forma, sé que puedo viajar al pasado siempre que quiera aceptar esas "aguas movidas", aquellas que aún no he podido calmar, y encontrarme con todo ése abanico de sensaciones que me transmiten cartas, fotos, dibujos... incluso pulseras. Es curioso como lo material, algo que por momentos en mi vida he tratado de huir, de desposeer, me ha enseñado a limar asperezas con aspiraciones truncadas e idealizaciones que han acabado muriendo en mi.

Por los años pasados. Por las cosas vividas. Por una futura libertad completa, ésa que voy sintiendo un poquito cada vez más...

No hay comentarios:

Mis mejores deseos para tí:

Que el eterno Sol te ilumine,

que el amor te rodee,
y la luz pura interior
guíe tu camino*

Soy

Mi foto
Málaga, Andalucía, Spain

Archivo

Acompañantes