"Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi pecado, mi alma. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita"
_________
Quizás yo también tenga una "Lolita" en mi vida...
29.4.09
28.4.09
aire
A 8000 metros no se distingue nada.
No se sabe de dónde sala tanta montaña con nieve o tanto lago turquesa.
Los campos se difuminan con las nubes uniendo la tierra con el cielo.
La ciudad es al mar, como la luna a neptuno.
Todo está bien pegadito, partiendo desde tus ojos (a milímetros de la ventanilla del avión) hacia el i n f i n i t o*,
A tanta altura te das cuenta de lo pequeñitos que podemos ser, siendo tan grandes.
De lo maravilloso que podemos ser, de las ilusiones de un loco que cambió el mundo con su invento, de la grandeza de las ilusiones...
Ahí arriba te sientes parte de todo, porque todo está en ti,
y al mirar hacia abajo puedes sentr que todo lo feo: la tristeza, la violencia, la desesperanza, la falta de ilusión, de futuro, de apoyo... se quedan allá, abajo, bien abajo...
Que a tí te da igual, tú estás volando y esta vez, literalmente...
No se sabe de dónde sala tanta montaña con nieve o tanto lago turquesa.
Los campos se difuminan con las nubes uniendo la tierra con el cielo.
La ciudad es al mar, como la luna a neptuno.
Todo está bien pegadito, partiendo desde tus ojos (a milímetros de la ventanilla del avión) hacia el i n f i n i t o*,

A tanta altura te das cuenta de lo pequeñitos que podemos ser, siendo tan grandes.
De lo maravilloso que podemos ser, de las ilusiones de un loco que cambió el mundo con su invento, de la grandeza de las ilusiones...
Ahí arriba te sientes parte de todo, porque todo está en ti,
y al mirar hacia abajo puedes sentr que todo lo feo: la tristeza, la violencia, la desesperanza, la falta de ilusión, de futuro, de apoyo... se quedan allá, abajo, bien abajo...
Que a tí te da igual, tú estás volando y esta vez, literalmente...
perdona-m
Sin duda alguna consigue que mis ojos otra vez se vuelvan receptivos, porque no puede ser que en la habitación de al lado, esta noche, haya escuchado gemidos y no haya podido quitarme de la cabeza la imagen de que dejara a ella, entrara allí y me hiciera el amor de una manera salvaje. Y acabo sintiendome casi violenta y un tanto ridicula por sentir por dentro que mis visceras más animales se encienden cuando me mira con aquellos ojos y me desnuda. Y no puede ser que debajo de este fuego estén mis ganas locas de encontrar apoyo y comprensión y una simple mano grande que me apriete y me recuerde, sin decirmelo siquiera, que soy una bestia parda que puede con todo. Porque a veces necesito eso y otras, en cambio, me rio de esta ingenua sensación de dependencia (?), me rio de mi estupida imaginación y del apego que siento por esa mirada, esa chupa de cuero y esa voz...
Entonces es cuando poco a poco entra la madrugada del día y tengo ganas de saltar de aquella cama que parece sudar. Y alzando la vista, me doy cuenta que igual él no puede dormir por la tensión y que en su propia habitación otro pulmón desnudo respira tranquilo, sin que ambos podamos evitarlo. Y de nuevo sonreimos entrecortados y nos miramos intentando entendernos y espantar ese deseo increible que existen por las conexiones... por sentir que desde hace algún tiempo, acabas por pensar, aunque solo sea por instantes en los que le ves, que conociste a la persona adecuada en el momento inadecuado, aunque te llevo los años que llevas en la vida y no sea la dirección por la que estabas mirando. Lo mejor de todo es que comprendes que es algo recíproco cuando lees su lenguaje corporal y ves como su cuerpo se echa hacia delante cuando quieres decir algo que ni siquiera llegas a ver con claridad...
*
Sin duda, son historias para no acabar, para abrir la ventana y encender el sol y decirle que me apriete un poquito por la espalda, que me entra un frío que me llega hasta el coxis y me hace querer morir de gritos y gritar de ojos, nariz y boca... Y por dios, que esto es una locura simultánea y desproporcional a la amistad que puedo llegar a sentir por ese ser que escucha Radiohead por las mañanas y por las noches, se pone un poquito de jazz. Que me mira sonriente con las pupilas inmensas cuando me ve llegar y corre de respiración cuando estoy cerca.
*
Y mientras yo, siento que estoy siendo infiel a mis propios principios... ¿cómo puede ser?
Qué idiota...
Entonces es cuando poco a poco entra la madrugada del día y tengo ganas de saltar de aquella cama que parece sudar. Y alzando la vista, me doy cuenta que igual él no puede dormir por la tensión y que en su propia habitación otro pulmón desnudo respira tranquilo, sin que ambos podamos evitarlo. Y de nuevo sonreimos entrecortados y nos miramos intentando entendernos y espantar ese deseo increible que existen por las conexiones... por sentir que desde hace algún tiempo, acabas por pensar, aunque solo sea por instantes en los que le ves, que conociste a la persona adecuada en el momento inadecuado, aunque te llevo los años que llevas en la vida y no sea la dirección por la que estabas mirando. Lo mejor de todo es que comprendes que es algo recíproco cuando lees su lenguaje corporal y ves como su cuerpo se echa hacia delante cuando quieres decir algo que ni siquiera llegas a ver con claridad...
*
Sin duda, son historias para no acabar, para abrir la ventana y encender el sol y decirle que me apriete un poquito por la espalda, que me entra un frío que me llega hasta el coxis y me hace querer morir de gritos y gritar de ojos, nariz y boca... Y por dios, que esto es una locura simultánea y desproporcional a la amistad que puedo llegar a sentir por ese ser que escucha Radiohead por las mañanas y por las noches, se pone un poquito de jazz. Que me mira sonriente con las pupilas inmensas cuando me ve llegar y corre de respiración cuando estoy cerca.
*
Y mientras yo, siento que estoy siendo infiel a mis propios principios... ¿cómo puede ser?
Qué idiota...
27.4.09
Barcelona
esta vez
me supo a manzana, a pareja de japones recien casados y llenitos de amor en el avión, a una mano desconocida que me coge de pronto por el asiento de atrás, a humedad, a endredón viejo y sucio, a vibración, la misma que la de la furgoneta de Vanesa, a monedas de dos euros en la cartera, a las dos chicas pareja de mi habitación, dormir en la caravana el sábado y morirme de calor el domingo, a vivir sin ropa, a pasear y ver pequeñas cosas incontrolables, a sentir señales y sonreir, a imaginar quién vive en aquel balcón risueño, a pintura, a ganas, a ilusión, a la mujer latina del metro que sonrió cuando puse los pies como ella, en el asiento frente a mí, a metro, a metro, a metro, a música en las calles y san Jordi el jueves, a puestos de flores, a bagueterías, a Raval, a museo de ciencias naturales, a mar, a tomar el sol en la ciutadella o correr detrás del bus, a subir cuestas de Gràcia, o encontrarme con Carlos, a caramelos de jenjibre por fin, o yogures a media tarde, a lavadoras rotas en L'Eixample, a aparecer en medio de la nada, a acabar sonriendo(le), a pensar en Canarias en el metro, a conciertos-conciertos-conciertos, a fiesta de la primavera, a djembé y guitarras, a chino(?), a puestos, a librerías, a Ramblas, a azul y rojo, a Resistencia!, a okupaciò, a llibertad de jona!, a quedada en sagrada familia, a silencio, a una felicidad inexplicable, a canción, a nubes en el cielo y un monton de color en la ciudad desde arriba, a luna nueva, a amor...
A venir con la ilusión renovada y un montoncito de paz (in)explicable
me supo a manzana, a pareja de japones recien casados y llenitos de amor en el avión, a una mano desconocida que me coge de pronto por el asiento de atrás, a humedad, a endredón viejo y sucio, a vibración, la misma que la de la furgoneta de Vanesa, a monedas de dos euros en la cartera, a las dos chicas pareja de mi habitación, dormir en la caravana el sábado y morirme de calor el domingo, a vivir sin ropa, a pasear y ver pequeñas cosas incontrolables, a sentir señales y sonreir, a imaginar quién vive en aquel balcón risueño, a pintura, a ganas, a ilusión, a la mujer latina del metro que sonrió cuando puse los pies como ella, en el asiento frente a mí, a metro, a metro, a metro, a música en las calles y san Jordi el jueves, a puestos de flores, a bagueterías, a Raval, a museo de ciencias naturales, a mar, a tomar el sol en la ciutadella o correr detrás del bus, a subir cuestas de Gràcia, o encontrarme con Carlos, a caramelos de jenjibre por fin, o yogures a media tarde, a lavadoras rotas en L'Eixample, a aparecer en medio de la nada, a acabar sonriendo(le), a pensar en Canarias en el metro, a conciertos-conciertos-conciertos, a fiesta de la primavera, a djembé y guitarras, a chino(?), a puestos, a librerías, a Ramblas, a azul y rojo, a Resistencia!, a okupaciò, a llibertad de jona!, a quedada en sagrada familia, a silencio, a una felicidad inexplicable, a canción, a nubes en el cielo y un monton de color en la ciudad desde arriba, a luna nueva, a amor...
A venir con la ilusión renovada y un montoncito de paz (in)explicable
I
aeropuerto de Málaga, Jueves 23 de Abril
*
ahora tengo que irme,
meterme otra en la ciudad,
domesticarla, aprenderla, vestirla, desnudarla,
cubrir momentáneamente sus ver¨guenzas, sus delirios
f e r o c e s
pero recordar siempre dónde están...
mis ilusiones, mis fantasías, mis ganas
.
.
.
tengo que irme con mis contraseñas
*
ahora tengo que irme,
meterme otra en la ciudad,
domesticarla, aprenderla, vestirla, desnudarla,
cubrir momentáneamente sus ver¨guenzas, sus delirios
f e r o c e s
pero recordar siempre dónde están...
mis ilusiones, mis fantasías, mis ganas
.
.
.
tengo que irme con mis contraseñas
22.4.09
lavidaesincreible
Una vez estando en paz como nunca, soñó que alguien le abría la puerta con una sonrisa inmensa, dándole paso a un jardín precioso como el que jamás había imaginado. Ese mismo alguien a la mañana siguiente apareció en una foto llena de otras caras. Entonces, alguien sonrió y afirmó lo que inconscientemente había intuido tras ese sueño.
Pasó el tiempo... y, cuando menos lo imaginó, volvió a surgir todas esas sensaciones pacíficas que le envolvían el alma. Entonces, alguien sonrió y le contó que alguien buscaba sus pasos. Sin entender, estuvo varias semanas hasta que pasó el tiempo y olvidó un poco todo aquello.
Pasó más tiempo... y cuando, no estaba en esas, cuando ni siquiera era consciente de que pudiera llegar hasta allí, alguien le sonrió y le habló sobre unas meditaciones de un maestro.
Cansada, aturdida y un poco en otra parte, caminó hacia la Escuela de Arte donde se hacían esas meditaciones; allá le recibió una amiga que le explicó en qué consistia su puesto de trabajo y cómo eran aquellas salas. Entonces, sonrió y dijo "ven, voy a presentarte a alguien". Al abrir la puerta, lo comprendió todo. El universo gira. Los astros nos bendicen con su energía y entre miradas, hay un lazo invisible que nos une. Comprendió todo al escuchar "por fin" de boca de ese ser con ojos inmensamente azules, traje azafrán y manos unidas.
"Por fin", respondió, por fin, su alma al salir de aquel lugar una hora más tarde.
______________________________
Cuentan que los libros tienen alma y que esa alma es la misma que nos envuelve cuando introducimos en sus hojas nuestros ojos y pasamos a formar parte de esas palabras impresas. Precisamente dicen que esa alma, son las que nos eligen para ejercer cierta energía sobre nosotros. Es decir, son ellos, los libros, los que nos eligen a nosotros... no nosotros a ellos. Son sus pastas, sus hojas, su olor, el color del lomo, las etiquetas, serigrafías y dibujos... las que nos escogen para que nuestro cerebro mande a los músculos del brazo, alzar la mano para tomarles prestado. Igual ocurre con los maestros... Los sabios cuentan, que son ellos los que eligen a sus discípulos para que exista esa conexión tan increible entre ambos. Esa conexión que puede llegar al fin del mundo, romper barreras establecidas por cualquier mente, cuerpo o palabra, y crear otra vida desde la nada.
Afortunados, entonces los que consiguen mirar a los ojos a su maestro y entenderlo todo...
*
G r a c i a s, muchísimas gracias...
Pasó el tiempo... y, cuando menos lo imaginó, volvió a surgir todas esas sensaciones pacíficas que le envolvían el alma. Entonces, alguien sonrió y le contó que alguien buscaba sus pasos. Sin entender, estuvo varias semanas hasta que pasó el tiempo y olvidó un poco todo aquello.
Pasó más tiempo... y cuando, no estaba en esas, cuando ni siquiera era consciente de que pudiera llegar hasta allí, alguien le sonrió y le habló sobre unas meditaciones de un maestro.
Cansada, aturdida y un poco en otra parte, caminó hacia la Escuela de Arte donde se hacían esas meditaciones; allá le recibió una amiga que le explicó en qué consistia su puesto de trabajo y cómo eran aquellas salas. Entonces, sonrió y dijo "ven, voy a presentarte a alguien". Al abrir la puerta, lo comprendió todo. El universo gira. Los astros nos bendicen con su energía y entre miradas, hay un lazo invisible que nos une. Comprendió todo al escuchar "por fin" de boca de ese ser con ojos inmensamente azules, traje azafrán y manos unidas.
"Por fin", respondió, por fin, su alma al salir de aquel lugar una hora más tarde.
______________________________
Cuentan que los libros tienen alma y que esa alma es la misma que nos envuelve cuando introducimos en sus hojas nuestros ojos y pasamos a formar parte de esas palabras impresas. Precisamente dicen que esa alma, son las que nos eligen para ejercer cierta energía sobre nosotros. Es decir, son ellos, los libros, los que nos eligen a nosotros... no nosotros a ellos. Son sus pastas, sus hojas, su olor, el color del lomo, las etiquetas, serigrafías y dibujos... las que nos escogen para que nuestro cerebro mande a los músculos del brazo, alzar la mano para tomarles prestado. Igual ocurre con los maestros... Los sabios cuentan, que son ellos los que eligen a sus discípulos para que exista esa conexión tan increible entre ambos. Esa conexión que puede llegar al fin del mundo, romper barreras establecidas por cualquier mente, cuerpo o palabra, y crear otra vida desde la nada.
Afortunados, entonces los que consiguen mirar a los ojos a su maestro y entenderlo todo...
*
G r a c i a s, muchísimas gracias...
desnuda
¿Cómo puedes decir que estás lleno de sueños si ni siquiera te has parado a sentirlos?
¿Cómo puede ser que la ciudad prometida de sueños reales sea una escupidera de mentiras?
¿Cómo puede ser que te deslomen las lágrimas de otros y las tuyas la beba yo sin tu permiso?
¿Cómo puede ser que la ciudad prometida de sueños reales sea una escupidera de mentiras?
¿Cómo puede ser que te deslomen las lágrimas de otros y las tuyas la beba yo sin tu permiso?
Día
Un café con leche fría. Fotocopias. Calor. El movil sin saldo. Servilletas que vuelan. Una mirada... y dos. Dos besos, María. Conversación de la ciudad escondida, Avalon. Maestro... meditación de ayer. Otro café para dos. Otro cruce. Stand. Sillas. Panfletos. Colorido. Arteartearte. Bolvia... ¿y cuándo íbamos para Ecuador? Dinero para Senegal. Moe del Palo. Barcas. Cenizas en el mar. Ayuda. Qué gracia, jajaja, cuánto vuela! Niños y miradas. Sonrisa. "Que, cómo estás?". Oídos haciando pipipiiiii. Conexiones. Panfletos. Firmas. Firmas. Firmas. Firmas. ¿Foto candidato de Pp? no, gracias. Abrazo. Foto de familia, despues. Risas. Más miradas y una especialmente a mis labios (?). Que cuánto cuesta? ah yo que sé! Más firmas. Firmas... Gracias! Colores en la ropa. Estereotipos. Gitanos y cultura. Olé, qué arte, mujer! ¿Ah, pero tú eres de aquí?. Que no me mires con esa cara. Di "juanderful", ¿que, jugando al fútbol? Firma! "No gracias...". Violencia. Desencuentro. Deseo. Deseo. Deseo. Saludos. Otra mirada. 1.000.000 de firmas. Que si, que no tienes que hacerlo. Ayuda. Refuerzos. Agua, por fin! Panfletos y risas. Papel que vuela. Vamos al stand y te explico, ¿y el stand?.... Más risas. Teléfono. Reencuentros. Teatro. Abrazos. Barcelona. Días de reunión. Semana Santa? Es tarde y aún hay sol. Famosos. Viernes no puedo. Panfletos mezclados. Intermon Oxfan? Festival de cine Málaga. Juanan y Bea. El famoso que no firma. Violencia. La boliviana se rie de mi!. Música a pastilla y palo suelto! Dolor de cabeza. Fiebre? Ganas de Senegal. Mali. Internet. Pablo. Stand que cierra. Aullidos al viento. Abrazo. Bus.
21.4.09
hoyesella
20.4.09
re-colectando
Estoy necesitada de las cositas pequeñitas que da el viajar. La cantidad de detalles que se te acumulan en los ojos y que, afortunadamente, no se olvidan así porque así. Hablo de las sensaciones y las imágenes que se te graban en alguna parte del cerebro, y en otra parte de tu cuerpo un poco de más abajo de la boca, y que forman tus días y tus recuerdos. Y es que, me encanta igualmente recopilar cosas típicas de viajes: mapas, tickets, billetes de avión, postales de promociones de exposiciones o eventos, hojas o semillas de árboles raros, alguna que otra servilleta... Y ponerme a mirarlas y recordar exactamente todo, el momento, la sensación, el pensamiento que tuve, con quién estaba, el lugar... Algo así suelo hacer cuando estoy en el aeropuerto o en la estación, o en donde quiera que sea antes de irme de la ciudad donde esté. Cojo papel y boli y plaf, plasmo todo eso que ha pasado tipo guión y "story board", con dibujos absurdos o frases típicas que en algún momento alguien dijo.
En fin, viajes que marcan etapas y momentos... Y que nos hace sentir un poquito más libres, no?
En fin, viajes que marcan etapas y momentos... Y que nos hace sentir un poquito más libres, no?
19.4.09
hastasiempre
Esto es un homenaje.
Un homenaje a quien voló hacia otro tiempo y otro espacio.
Un homenaje a alguien que en vida, para desconectar de su enfermedad y de su ruído, para reflexionar sobre los segundos de su vida, visitaba un río.
Solía ir a pescar, pero antes, paseaba por la orilla.
La que por un tiempo fué su mujer y quien durante sus 39 años, casi, fue la mujer de su vida, cuenta que, cuando iba al río siempre pescaba un pez, que soltaba al agua con una tranquilidad increible. Cuenta que, parecía un ritual al que él le daba mucha ceremonia. Luego parecía alguien en paz (lo que habitualmente no era) y tenía unos ojos diferentes, incluso, más claros de su azul casi violento. Lo hacía habitualmente; iba al río, pescaba un pez, y lo soltaba al agua con un cuidado hermoso... como el que hay que depositar cuando tocas una amapola.
Hablando en su ceremonia de despedida. Todos juntos, alegres, festejando quién fue durante sus 39 años (y no solo llorando o recordando su imagen en el día de su muerte, como suele ser), imaginé su cuidado cuando iba al río. Imaginé sus pensamientos, sus sensaciones.. y me dió un escalofrío. Jose Manuel estaba cerca, porque estaba en todos los ojos de todas aquellas personas... Y como con el pez, a cada sorbo, nos daba una oportunidad a todos de sentir un poquito más la vida de cerca y no tan de lejos. Porque la muerte tiene eso, no? nos deja un halo invisible al rededor que nos hace vivir un poquito más contentos de tenernos a nosotros mismos en nuestra vida.
Siempre estarás Jose Manuel.
Que los Budas te bendigan y ojalá encuentres la paz para poder entrar de nuevo a la Vida...
Un homenaje a quien voló hacia otro tiempo y otro espacio.
Un homenaje a alguien que en vida, para desconectar de su enfermedad y de su ruído, para reflexionar sobre los segundos de su vida, visitaba un río.
Solía ir a pescar, pero antes, paseaba por la orilla.
La que por un tiempo fué su mujer y quien durante sus 39 años, casi, fue la mujer de su vida, cuenta que, cuando iba al río siempre pescaba un pez, que soltaba al agua con una tranquilidad increible. Cuenta que, parecía un ritual al que él le daba mucha ceremonia. Luego parecía alguien en paz (lo que habitualmente no era) y tenía unos ojos diferentes, incluso, más claros de su azul casi violento. Lo hacía habitualmente; iba al río, pescaba un pez, y lo soltaba al agua con un cuidado hermoso... como el que hay que depositar cuando tocas una amapola.
Hablando en su ceremonia de despedida. Todos juntos, alegres, festejando quién fue durante sus 39 años (y no solo llorando o recordando su imagen en el día de su muerte, como suele ser), imaginé su cuidado cuando iba al río. Imaginé sus pensamientos, sus sensaciones.. y me dió un escalofrío. Jose Manuel estaba cerca, porque estaba en todos los ojos de todas aquellas personas... Y como con el pez, a cada sorbo, nos daba una oportunidad a todos de sentir un poquito más la vida de cerca y no tan de lejos. Porque la muerte tiene eso, no? nos deja un halo invisible al rededor que nos hace vivir un poquito más contentos de tenernos a nosotros mismos en nuestra vida.
Siempre estarás Jose Manuel.
Que los Budas te bendigan y ojalá encuentres la paz para poder entrar de nuevo a la Vida...
Gracias por tu vida,
y sobre todo, por hacer que todos, por último, nos hayamos reunido en tu despedida.

17.4.09
16.4.09
saltarsaltar
Para volar hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.
Es como tirarse en paracaídas: necesitas cierta altura antes de saltar.
Para volar hay que empezar asumiendo riesgos.
*
*
*
*
(Jorge Bucay)
Es como tirarse en paracaídas: necesitas cierta altura antes de saltar.
Para volar hay que empezar asumiendo riesgos.
*
*
*
*
(Jorge Bucay)
ParaD, muertaporsupropiamano:
Mi querida, me pregunto si antes del fin pensaste en aquel juego de niños al que seguramente jugaste, en el que corres por encima del estrecho muro de un jardín imaginando que es la cima de una montaña con insondables precipicios a ambos lados y cuando sentiste que perdías el equilibrio saltaste, porque temías caer, y pensaste sólo por un instante: Es ahora cuando muero.
Eso fue hace una vida. Ahora ya no estás, te negaste a seguir jugando el juego de los adultos en el que, manteniendo el equilibrio en la cima que corona la oscuridad se sigue corriendo sin mirar abajo y nunca se salta por temor a caer.
Howard Nemerow
Eso fue hace una vida. Ahora ya no estás, te negaste a seguir jugando el juego de los adultos en el que, manteniendo el equilibrio en la cima que corona la oscuridad se sigue corriendo sin mirar abajo y nunca se salta por temor a caer.
Howard Nemerow
descansa(T)
Esta mañana abrió los ojos y no quiso levartarse de la cama, destaparse, salir al mundo. Alzó la mano despacio, para correr un poco las cortinas y mirar el cielo. Otra vez llovía... ¿Así quién hostias iba a levantarse? Estuvo un tiempo remoloneando y escondiéndose bajo las sábanas, pero no conseguía quitarse ese nudo, miedica, del estómago. Así que decidió dar un paso a la suerte y comenzar su día. Tenía que hacer mil cosas, entre ellas, levantarse y caminar; caminar como nunca, caminar hacia adelante, sin mirar para atrás. Entonces se levantó, se fue al baño y puso la radio mientras se duchaba. Pusieron la canción de siempre, habló la locutora de siempre, dió el tiempo el tonto de siempre... Se vistió sin mirarse al espejo, y fue a la cocina a preparar té. Mientras, dió buenos días a los gatos que pedían a gritos comida y desayunó de pie, como siempre. Pensando en el día... en la cantidad de cosas qué hacer, se vino abajo. No tenía ganas. Solo quería dormir, descansar, apagar la luz y no encenderla por mucho tiempo. Hibernar en Primavera. Esconderse del dolor de olvidar... Fue en ese momento cuando estalló, cuando le entró tanta rabia que no tuvo más que llorar. Otra vez así. Otra vez teniendo que curarse la soledad, la pena, la tontería. Otra vez... lo mismo, otra vez. Si.
Joder, otra vez. Justo ahora que dió un paso hacia la suerte y caminó para arriba...
Pero las cosas son así, se ve que esta mañana decidió que le volvería a echar de menos... Y mírale, ahí está, en la cama aún, sin sueño.
...loquepasaesquenadielepreguntósiqueríaecharledemenos...
Joder, otra vez. Justo ahora que dió un paso hacia la suerte y caminó para arriba...
Pero las cosas son así, se ve que esta mañana decidió que le volvería a echar de menos... Y mírale, ahí está, en la cama aún, sin sueño.
...loquepasaesquenadielepreguntósiqueríaecharledemenos...
15.4.09
yonocomomuertos
Resulta que mi cuerpo se siente mejor sin comer carne o peces.
Mirando mi pirámide nutricional y los avances escritos en el diario alimenticio, me doy cuenta, que me siento más enérgica que nunca y que duermo incluso mejor.
Estoy contenta y me siento tranquila pensando que no contribuyo a ningún tipo de matanza para sobrevivir.
Os aconsejo que investiguéis qué coméis...

"Un vegetariano se hace de un material más fuerte. ¿Por qué? Porque es para la edificación del espíritu y no del cuerpo. El hombre es más que carne. El espíritu del hombre es lo que nos interesa. Por lo tanto, los vegetarianos deberían tener esa base moral, porque un hombre no nació como un animal carnívoro, sino que nació para vivir de las frutas y las hierbas que la tierra produce"
(Gandhi)
Mirando mi pirámide nutricional y los avances escritos en el diario alimenticio, me doy cuenta, que me siento más enérgica que nunca y que duermo incluso mejor.
Estoy contenta y me siento tranquila pensando que no contribuyo a ningún tipo de matanza para sobrevivir.
Os aconsejo que investiguéis qué coméis...

"Un vegetariano se hace de un material más fuerte. ¿Por qué? Porque es para la edificación del espíritu y no del cuerpo. El hombre es más que carne. El espíritu del hombre es lo que nos interesa. Por lo tanto, los vegetarianos deberían tener esa base moral, porque un hombre no nació como un animal carnívoro, sino que nació para vivir de las frutas y las hierbas que la tierra produce"
(Gandhi)
14.4.09
Noesjustoparamí
¿Alguna vez has sentido que estás viendo el fin de algo y no puedes entender cómo? O, poniendonos en el lugar de otro persona, puedes ver su final, su gran fracaso final, y no puedes hacer más que esperar que se termine de caer para aguantarle la cabeza y verle llorar. Eh, ¿lo habéis sentido?
Siento el fin de muchas cosas que han ido sucediendo conforme pasaban los días, pero que, de repente, en la playa, caminando, me puse a mirar y no era producto de la nada, era producto de cientos de cosas que han conllevado a ese gran cambio. Y es que a veces no nos ponemos de acuerdo con nuestra cabeza, no?
Qué de gilipolleces estoy pensando ahora.
Siento el fin de muchas cosas que han ido sucediendo conforme pasaban los días, pero que, de repente, en la playa, caminando, me puse a mirar y no era producto de la nada, era producto de cientos de cosas que han conllevado a ese gran cambio. Y es que a veces no nos ponemos de acuerdo con nuestra cabeza, no?
Qué de gilipolleces estoy pensando ahora.
nuncaserétuenemiga
He aprendido que las lunas que no vimos se continúan en mis manos para regalartelas cuando no las puedas ver. Y que los aires empiezan a plobarse debajo de tu ombligo, cuando me acerco a tu estómago y el espacio se pierde en mis ojos. He soñado tantas veces con tus manos agarradas a las mias en un columpio que, a veces, me vuelvo transparente si veo que me sonries de lejos cuando te vas. Ojalá pudieras entender que cuando me voy tengo tus ojos en mi boca para saborear tus miradas cuando no me miras; ojalá vieras que las estrellas están brillando solo para nosotros y que, estés donde estés, ellas están allí para escupirnos las palabras dulces que nunca nos decimos porque tenemos miedo a recomponernos.
He aprendido que, vaya donde vaya, tú irás conmigo porque estás en mí. Y no importa los cientos de nombres que me escriba en la espalda, tú no estás allí, porque tú vas por delante. Como la sombra de un sol que se acuesta de lado o el abrazo de un árbol en medio del desierto. A puesto a que ni siquiera puedes entender por qué soñé con aquella guitarra dos días antes de que tú la vieras... Que no puedes sentir cómo en aquel cementerio, algo me dijo que tú y yo acabaríamos en un roca, en un acantilado, horas antes de mandarme aquél mensaje.
La brisa y tu, sois la misma cosa. ¿Lo entiendes? Yo no tomo agua, bebo aire. Me alimento de lo que soy porque soy en todas partes, como la Luna en Saturno, o el pequeño Principito alimenta su flor tras el biombo.
Y hay un montón de cosas que no sé decir. Cosas que me gustaría marcar con palabras para que no se te olviden... Pero es como no tener ruedas para no recorrer etapas. Y no bastan, no es cierto? No nos bastan.
Delicia de perderse en la imagen presentida.
Sé que serás feliz, porque te he visto siéndolo otras veces.
Lucha por tu paz, no hay mejor guerra que esa.
He aprendido que, vaya donde vaya, tú irás conmigo porque estás en mí. Y no importa los cientos de nombres que me escriba en la espalda, tú no estás allí, porque tú vas por delante. Como la sombra de un sol que se acuesta de lado o el abrazo de un árbol en medio del desierto. A puesto a que ni siquiera puedes entender por qué soñé con aquella guitarra dos días antes de que tú la vieras... Que no puedes sentir cómo en aquel cementerio, algo me dijo que tú y yo acabaríamos en un roca, en un acantilado, horas antes de mandarme aquél mensaje.
La brisa y tu, sois la misma cosa. ¿Lo entiendes? Yo no tomo agua, bebo aire. Me alimento de lo que soy porque soy en todas partes, como la Luna en Saturno, o el pequeño Principito alimenta su flor tras el biombo.
Y hay un montón de cosas que no sé decir. Cosas que me gustaría marcar con palabras para que no se te olviden... Pero es como no tener ruedas para no recorrer etapas. Y no bastan, no es cierto? No nos bastan.
Delicia de perderse en la imagen presentida.
Sé que serás feliz, porque te he visto siéndolo otras veces.
Lucha por tu paz, no hay mejor guerra que esa.
13.4.09
12.4.09
revolución
Estas peripecias desordenadas acusan mi cerebro.
No cesan y creo firmemente que buscan la muerte de mis ideas.
Se han apelotonado para derribar mis ideales y no les duele que se me acaben las lágrimas.
“El monstruo” aprieta el paso y zapatea mis emociones. “Atrápenla” grita desaforado.
Y las tropas corren y atraviesan basureros y cielos destrozados.
Uno a uno caen los luchadores; una tras otra mueren las tropas.
Y las víctimas y los “victimarios” danzan de la mano.
Creo que se aman furtivamente. De ése romance nace mi odio...
Han logrado que me vuelva loca, gradualmente.
Ni yo sé lo que quiero. Ni ellas saben a quién matan.
Ni el cielo se sabe destrozado. Ni las tropas se saben descubiertas.
”El monstruo” arma una suerte de farsa y se ríe de quienes luchan. Yo lo miro desde el suelo, destruida y vacía. Creo que he muerto, pero él no lo sabe y vuelve a matarme,
u n a y o t r a v e z.
Las balas atraviesan mi cerebro, mis ideas, mi sexo.
Aún fenecida hacen que tiemble y me desconcierte. Mi alma escapa antes de que la asesinen, nunca la tocaran....Creo que los odio, pero puede que los ame. O quizás les tenga pena.
Probablemente esté loca.
Nada es confirmable.
Pero no les tengo miedo.
Este saco de huesos no llora más.
M u e r e.
Quiere ser mártir.
Quiere poner una bomba y a la mierda el monstruo.
Monstruo. Monstruo. Puto monstruo.
Quedaba una bala para sus ideales, para sus valores, sus ilusiones, sus sueños, pero prefirió estrellarlos contra el asfalto a cabezazos limpios. Pero monstruo aún vive.
Probablemente jamás muera. Probablemente ha pasado a la eternidad.
Por siglos será la última basura de esta ciudad, de este planeta que se llama Tierra y gira con un sol de frente, de costado, de lado, de más atrás.
Pero luego lo olvidarán y ya nadie seguirá peleando.
Los ideales han muerto aplastados en el asfalto. Ya no sabrán resucitar, a menos que las banderas de los corazones se alcen más alto que los fantasmas de la muerte.
[Y nunca me mataréis, hijos de puta, porque soy nombradora de mil nombres, hacedora de sentido, tranformadora del mundo...
No me materéis porque mis padres y los padres de mis padres se continúan en mi.
No me mataréis porque no soy un bólido que cae, soy una brillante saeta que vuela hacia los cielos. Soy el sentido del mundo, junto con otros, y cuando todos de la mano aclaramos nuestro sentido, iluminamos la tierra]
No cesan y creo firmemente que buscan la muerte de mis ideas.
Se han apelotonado para derribar mis ideales y no les duele que se me acaben las lágrimas.
“El monstruo” aprieta el paso y zapatea mis emociones. “Atrápenla” grita desaforado.
Y las tropas corren y atraviesan basureros y cielos destrozados.
Uno a uno caen los luchadores; una tras otra mueren las tropas.
Y las víctimas y los “victimarios” danzan de la mano.
Creo que se aman furtivamente. De ése romance nace mi odio...
Han logrado que me vuelva loca, gradualmente.
Ni yo sé lo que quiero. Ni ellas saben a quién matan.
Ni el cielo se sabe destrozado. Ni las tropas se saben descubiertas.
”El monstruo” arma una suerte de farsa y se ríe de quienes luchan. Yo lo miro desde el suelo, destruida y vacía. Creo que he muerto, pero él no lo sabe y vuelve a matarme,
u n a y o t r a v e z.
Las balas atraviesan mi cerebro, mis ideas, mi sexo.
Aún fenecida hacen que tiemble y me desconcierte. Mi alma escapa antes de que la asesinen, nunca la tocaran....Creo que los odio, pero puede que los ame. O quizás les tenga pena.
Probablemente esté loca.
Nada es confirmable.
Pero no les tengo miedo.
Este saco de huesos no llora más.
M u e r e.
Quiere ser mártir.
Quiere poner una bomba y a la mierda el monstruo.
Monstruo. Monstruo. Puto monstruo.
Quedaba una bala para sus ideales, para sus valores, sus ilusiones, sus sueños, pero prefirió estrellarlos contra el asfalto a cabezazos limpios. Pero monstruo aún vive.
Probablemente jamás muera. Probablemente ha pasado a la eternidad.
Por siglos será la última basura de esta ciudad, de este planeta que se llama Tierra y gira con un sol de frente, de costado, de lado, de más atrás.
Pero luego lo olvidarán y ya nadie seguirá peleando.
Los ideales han muerto aplastados en el asfalto. Ya no sabrán resucitar, a menos que las banderas de los corazones se alcen más alto que los fantasmas de la muerte.
[Y nunca me mataréis, hijos de puta, porque soy nombradora de mil nombres, hacedora de sentido, tranformadora del mundo...
No me materéis porque mis padres y los padres de mis padres se continúan en mi.
No me mataréis porque no soy un bólido que cae, soy una brillante saeta que vuela hacia los cielos. Soy el sentido del mundo, junto con otros, y cuando todos de la mano aclaramos nuestro sentido, iluminamos la tierra]
11.4.09
nielúltimo
Alguien en la pantalla habla sobre el amor. "¿Quién no se ha enamorado alguna vez?", pregunta. Es una pregunta retórica, pero a pesar de eso, en mi cabeza me respondo "n a d i e ". E inevitablemente, con el rabillo del ojo, miro a todos los que ,como yo, tienen en los ojos ese jugo que solo nos regala el amor (esoparecidoalamelancolíayalapasiónqueluegoresultaserunpocodelasdoscosas).
Y me paro en él. En ÉL.
Conscientemente, le imagino, sabiendo que puedo girar el cuello y que está justo ahí. Ahí, junto a mí silla, a dos pasos, entre mi pie y la pata negra y sucia de la silla. Y sonrío. No le conozco pero intuyo sus sensaciones, puedo oler sus emociones y veo imágenes de su vida. Sus ojos lo dicen. Su rostro, sus manos, la manera de sentarse, su ropa, esa manera que tiene de morderse el labio, la forma de mirar la pantalla con la cabeza un poco hacia abajo... Percibo su energía. La siento palpable en mí. Me llega porque va en todas direcciones buscando algo a donde aferrarse. Se siente solo, lo sé, aún sin que me lo haya dicho. Lo siento....
Y hablamos. Después del vídeo todo el mundo habla. Conversa, pregunta. Y él nos mira, preguntándose qué vídeo ha visto él y cuál nosotros. ¿Es el mismo?, creo que se pregunta... Y no sé da cuenta o sí (porque deseo sea inteligente y se de cuenta de ciertas cosas...), de que la realidad no es la que nos pintan nuestros ojos. De que nada es como parece... Y entonces me doy cuenta del bucle que acabo de crear en mi cabeza. De todo aquello que he sentido de él aún sin sentir, y me doy cuenta de que deseo hablar concienzudamente con él y preguntarle cientos de preguntas sin que suenen a broma... Y me río. Mi carcajada catatónica parece precisamente un monton de risas hacia todas direcciones y una... una le llega, le atraviesa los ojos, me mira, sonrie, se queda pensando y entonces... se rie. Se rie, a carcajadas limpias. A carcajadas que parece hacerle crujir la ropa y desnudarse el alma. Y lo veo; por un instante lo veo, tumbado, en la playa, con su camisa de rayas y aquella misma sensación en la mirada, junto a mí. Y me rio más, porque, ¿cómo puede ser que en los últimos tiempos, haya sentido eso con dos personas en mi vida? Y qué bueno es imaginarse las ilusiones al ladito de la vida... Minutos después casi nos despedimos. Me encargo de cerrar el local, camino para abajo y mientras, los tres (y ojo que digo los tres por no decir ninguno...), hablabamos sobre tantas cosas (sobre nada, quise decir), me preguntaba cuál sería el momento oportuno, de aquí a casa, a preguntarle ( a pesar de que él viva mucho más del otro lado de la ciudad y ni siquiera vayamos juntos en la trayectoria de vuelta a casa, pues las casas están casi opuestas...) sobre su vida y hacerle entender que, de alguna forma, le conozco, aunque no sepa de dónde, ni de cuándo; aunque no exista un por qué.
En momentos sucesivos no sé qué pasa que la luna llena menguando hace de las suyas, y hace que todas las energías, como anoche, se concentren. Y se concentran en nuestras miradas que por un instante, se han olvidado que estamos en una ciudad que arde; una ciudad que venera a un cristo crucificado en calles que, en ese instante, desconocía que existiera tanto espacio como para respirar tantos pulmones juntos... Es entonces cuando comprendo que por alguna razón, su paso a mi vida (lo que significa mi paso a su vida) ha formado una brecha y una huella marcada ya, por alguna razón del destino. Ahora, me digo, lo entiendo todo.
Y acabamos, camino del faro, buscando la luna hablando de mil cosas (y esta vez, son más que infinitas). Y me cuenta que se siente solo, aún sin contármelo, pues sé que mantego dos conversaciones al mismo tiempo, y de ello sé que se da cuenta... aún sin saberlo, porque me mira como no entiendo nada o entendiendo demasiado.
Y de vuelta a casa, me pregunto, cuántas personas llegan a mi vida en este instante en el que necesito tantísimo aire... E inevitablemente me acuerdo de ti, y de estos 14 días que llevo sin verte, ni olerte, ni tocarte. Y me siento triste, no voy a negárselo a nadie y menos a tí que lo sabes, eres consciente, como siempre, de que me tienes en tus manos. Pero me siento un poquito menos triste, más en calma. No sé, che, será la luna... Será que me bendice y en días como hoy, su segundo día llena, aunque ya menguando, me hace ver el cielo y darme cuenta, que no solo existe un faro allá arribita, que hay cientos. Y por supuesto, que tú no eres ni el primero....
Y me paro en él. En ÉL.
Conscientemente, le imagino, sabiendo que puedo girar el cuello y que está justo ahí. Ahí, junto a mí silla, a dos pasos, entre mi pie y la pata negra y sucia de la silla. Y sonrío. No le conozco pero intuyo sus sensaciones, puedo oler sus emociones y veo imágenes de su vida. Sus ojos lo dicen. Su rostro, sus manos, la manera de sentarse, su ropa, esa manera que tiene de morderse el labio, la forma de mirar la pantalla con la cabeza un poco hacia abajo... Percibo su energía. La siento palpable en mí. Me llega porque va en todas direcciones buscando algo a donde aferrarse. Se siente solo, lo sé, aún sin que me lo haya dicho. Lo siento....
Y hablamos. Después del vídeo todo el mundo habla. Conversa, pregunta. Y él nos mira, preguntándose qué vídeo ha visto él y cuál nosotros. ¿Es el mismo?, creo que se pregunta... Y no sé da cuenta o sí (porque deseo sea inteligente y se de cuenta de ciertas cosas...), de que la realidad no es la que nos pintan nuestros ojos. De que nada es como parece... Y entonces me doy cuenta del bucle que acabo de crear en mi cabeza. De todo aquello que he sentido de él aún sin sentir, y me doy cuenta de que deseo hablar concienzudamente con él y preguntarle cientos de preguntas sin que suenen a broma... Y me río. Mi carcajada catatónica parece precisamente un monton de risas hacia todas direcciones y una... una le llega, le atraviesa los ojos, me mira, sonrie, se queda pensando y entonces... se rie. Se rie, a carcajadas limpias. A carcajadas que parece hacerle crujir la ropa y desnudarse el alma. Y lo veo; por un instante lo veo, tumbado, en la playa, con su camisa de rayas y aquella misma sensación en la mirada, junto a mí. Y me rio más, porque, ¿cómo puede ser que en los últimos tiempos, haya sentido eso con dos personas en mi vida? Y qué bueno es imaginarse las ilusiones al ladito de la vida... Minutos después casi nos despedimos. Me encargo de cerrar el local, camino para abajo y mientras, los tres (y ojo que digo los tres por no decir ninguno...), hablabamos sobre tantas cosas (sobre nada, quise decir), me preguntaba cuál sería el momento oportuno, de aquí a casa, a preguntarle ( a pesar de que él viva mucho más del otro lado de la ciudad y ni siquiera vayamos juntos en la trayectoria de vuelta a casa, pues las casas están casi opuestas...) sobre su vida y hacerle entender que, de alguna forma, le conozco, aunque no sepa de dónde, ni de cuándo; aunque no exista un por qué.
En momentos sucesivos no sé qué pasa que la luna llena menguando hace de las suyas, y hace que todas las energías, como anoche, se concentren. Y se concentran en nuestras miradas que por un instante, se han olvidado que estamos en una ciudad que arde; una ciudad que venera a un cristo crucificado en calles que, en ese instante, desconocía que existiera tanto espacio como para respirar tantos pulmones juntos... Es entonces cuando comprendo que por alguna razón, su paso a mi vida (lo que significa mi paso a su vida) ha formado una brecha y una huella marcada ya, por alguna razón del destino. Ahora, me digo, lo entiendo todo.
Y acabamos, camino del faro, buscando la luna hablando de mil cosas (y esta vez, son más que infinitas). Y me cuenta que se siente solo, aún sin contármelo, pues sé que mantego dos conversaciones al mismo tiempo, y de ello sé que se da cuenta... aún sin saberlo, porque me mira como no entiendo nada o entendiendo demasiado.
Y de vuelta a casa, me pregunto, cuántas personas llegan a mi vida en este instante en el que necesito tantísimo aire... E inevitablemente me acuerdo de ti, y de estos 14 días que llevo sin verte, ni olerte, ni tocarte. Y me siento triste, no voy a negárselo a nadie y menos a tí que lo sabes, eres consciente, como siempre, de que me tienes en tus manos. Pero me siento un poquito menos triste, más en calma. No sé, che, será la luna... Será que me bendice y en días como hoy, su segundo día llena, aunque ya menguando, me hace ver el cielo y darme cuenta, que no solo existe un faro allá arribita, que hay cientos. Y por supuesto, que tú no eres ni el primero....
9.4.09
comogatanocturna
Dentro de veinte minutos daran las cinco de la mañana. Todos, en casa duermen y cuando digo todos, son todos; pájaros y gatos incluidos. Me duele un poco la cabeza y tengo la sensación constante de que, detrás mio, junto a esta silla, alguien me observa.
Tengo unas ganas, necesidad quizás, de ver amanecer. Y siento que mis piernas quieren echar a correr de un momento a otro. Estoy tranquila, mi corazón late sereno al compás de estas teclas y de unos mantras curativos. Me pregunto cientos de preguntas que no llevan a ninguna parte... pero que están ahi, algunas, pasan veloces para dar paso a otras nuevas y otras, en cambio, me hacen mella haciendome sentirme triste, cansada, apática o alegre según el caso. Las noches me hacen esto, y más ultimamente que no sé muy bien donde estoy (a pesar de todo). A pesar de las horas, no tengo ganas de dormir. Un poco sí pero tengo resistencia. No quiero irme sola a la cama, es eso. Si, otra vez con la tontería... ya lo sé. Y bueno...
Mi agenda, abierto aún por el miércoles 8, tiene escrita mil formas de entretenerme y por aqui tengo ciento y una páginas abiertas. Instantaneamente, una lucecita naranja se enciende para darme buenas sensaciones nocturna. Si... me tranquiliza esta ventanita naranja...
Tienes derecho a ser feliz, cuelga de una de las libretas que devoran el espacio del escritorio.
Sin duda, todos tenemos ese derecho.
Tengo unas ganas, necesidad quizás, de ver amanecer. Y siento que mis piernas quieren echar a correr de un momento a otro. Estoy tranquila, mi corazón late sereno al compás de estas teclas y de unos mantras curativos. Me pregunto cientos de preguntas que no llevan a ninguna parte... pero que están ahi, algunas, pasan veloces para dar paso a otras nuevas y otras, en cambio, me hacen mella haciendome sentirme triste, cansada, apática o alegre según el caso. Las noches me hacen esto, y más ultimamente que no sé muy bien donde estoy (a pesar de todo). A pesar de las horas, no tengo ganas de dormir. Un poco sí pero tengo resistencia. No quiero irme sola a la cama, es eso. Si, otra vez con la tontería... ya lo sé. Y bueno...
Mi agenda, abierto aún por el miércoles 8, tiene escrita mil formas de entretenerme y por aqui tengo ciento y una páginas abiertas. Instantaneamente, una lucecita naranja se enciende para darme buenas sensaciones nocturna. Si... me tranquiliza esta ventanita naranja...
Tienes derecho a ser feliz, cuelga de una de las libretas que devoran el espacio del escritorio.
Sin duda, todos tenemos ese derecho.
8.4.09
7.4.09
hoynovalellorar
ylafotodeungigante...
¿Te acuerdas en tu cocina, con las manos llenitas de masa, haciendo galletas?
O en mi casa, sentados en el sofá, frente a la ventana, viendo el poco atardecer que los edificios permiten.
O en la playa, yo haciendo el tonto y tú mirándome como lelo.
¿Recuerdas las fotos en tu ciudad adoptiva, en la nieve hablando del "infinito"? o el colgante de cascabeles que todavía resuenan...
O aquel "niño, ponte un jersey!" de mi madre, cuando íbamos a pasear, saliendo de casa.
O el viaje hacia Salamanca, si, tu ciudad adoptiva por unos meses, en donde me contabas la historia de tu amiga que vivía en Ávila... Yo recuerdo la sensación de paz y aquellas murallas iluminadas en la noche.
Aún tengo sensaciones, a veces, que no sé explicar.
Son viajes en el tiempo. Es melancolía. Es amor por un enorme amigo que sé no me merezco.
Por ser una de las persona que más respeto
y por estar cada día, y más, últimamente...
g r a c i a s
.
.
.
Aún aguanto, ya solo quedan 41 días para mirarte.
O en mi casa, sentados en el sofá, frente a la ventana, viendo el poco atardecer que los edificios permiten.
O en la playa, yo haciendo el tonto y tú mirándome como lelo.
¿Recuerdas las fotos en tu ciudad adoptiva, en la nieve hablando del "infinito"? o el colgante de cascabeles que todavía resuenan...
O aquel "niño, ponte un jersey!" de mi madre, cuando íbamos a pasear, saliendo de casa.
O el viaje hacia Salamanca, si, tu ciudad adoptiva por unos meses, en donde me contabas la historia de tu amiga que vivía en Ávila... Yo recuerdo la sensación de paz y aquellas murallas iluminadas en la noche.
Aún tengo sensaciones, a veces, que no sé explicar.
Son viajes en el tiempo. Es melancolía. Es amor por un enorme amigo que sé no me merezco.
Por ser una de las persona que más respeto
y por estar cada día, y más, últimamente...
g r a c i a s
.
.
.
Aún aguanto, ya solo quedan 41 días para mirarte.
volandovoy...
Estoy contenta.
Definitivamente piso Barcelona dentro de trece días y recibiré una sorpresa que estoy ansiosa por saber qué es. Sé que va a ser un viaje precioso, cargado de buen rollo y energía positiva. Pasear, reir, reconciliarme con sitios, enseñar mis rincones, descubrir, bailar salsa, hablar, no dormir... Además, conocer a alguien en un viaje me resulta hermoso y divertido. Será fantástico ver el sol perderse en el horizonte en la Barceloneta y pasear tranquilamente por el Port Olìmpic. Y sentir que las palabras se me atropellarán contando anécdotas divertidas por el Raval y sintiendome libre y sin ataduras.
Como dice Pablo, esto será nuevo y divertido, como un reto...
Y a disfrutar...
:)
Definitivamente piso Barcelona dentro de trece días y recibiré una sorpresa que estoy ansiosa por saber qué es. Sé que va a ser un viaje precioso, cargado de buen rollo y energía positiva. Pasear, reir, reconciliarme con sitios, enseñar mis rincones, descubrir, bailar salsa, hablar, no dormir... Además, conocer a alguien en un viaje me resulta hermoso y divertido. Será fantástico ver el sol perderse en el horizonte en la Barceloneta y pasear tranquilamente por el Port Olìmpic. Y sentir que las palabras se me atropellarán contando anécdotas divertidas por el Raval y sintiendome libre y sin ataduras.
Como dice Pablo, esto será nuevo y divertido, como un reto...
Y a disfrutar...
:)
medita
¿Sabes qué puedes hacer?
Ayudate con una hoja de papel... o imaginate que tu cuarto es blanco.
Saca tooooooodoo lo que tengas dentro pero todo todo, por minúsculo que sea, de cualquie cosa...
estáte horas si hace falta,
no importa el tiempo,
importas tu.
Importa tu paz.
no hay más, lo demás no importa.
Saca todo y luego léelo
Cuando lo leas, ya de por si, comprenderás muchas cosas...pero aún asi, saca reflexiones, escritas, de t o d o.
Analiza, siente, piensa, reflexiona. Medita en armonía y en discordía y procura hallar un equilibrio ahí.
Entonces,
c
a l m a .
*
*
Es lindo pensar en uno y dedicarse tiempo para si.
Ayudate con una hoja de papel... o imaginate que tu cuarto es blanco.
Saca tooooooodoo lo que tengas dentro pero todo todo, por minúsculo que sea, de cualquie cosa...
estáte horas si hace falta,
no importa el tiempo,
importas tu.
Importa tu paz.
no hay más, lo demás no importa.
Saca todo y luego léelo
Cuando lo leas, ya de por si, comprenderás muchas cosas...pero aún asi, saca reflexiones, escritas, de t o d o.
Analiza, siente, piensa, reflexiona. Medita en armonía y en discordía y procura hallar un equilibrio ahí.
Entonces,
c
a l m a .
*
*
Es lindo pensar en uno y dedicarse tiempo para si.
5.4.09
pasadopresente...
¿Cómo le cuentas a alguien del pasado tu vida hasta ahora?
Si, te imaginas que en una conversación con alguien que desde hace mucho tiempo no sabe de tí, salen muchas preguntas y cuestiones a resolver fácilmente, porque precisamente éso es lo hermoso de las conversaciones, la cantidad de cosas que se hablan por una y otra parte, olvidando cuál fue el principio de la conversación...
Pues eso, cómo empiezas a contar toda tu vida a alguien que conoces de la infancia, que sin duda era tu mejor amigo de ésta y que, por circunstancias que no te explicas muy bien, perdisteis el contacto y todo se acabó... hasta ahora. No sé, ¿le empiezas a hablar sobre tus fracasos o los dejas para el final para que no se asuste? o hablas primero de tus estudios y luego la cantidad de cursos que te han servido para... estar sin trabajo? No, mejor empezar preguntando. ¿Eres feliz? ¿seas lo que seas de profesión (eso no me importa) te sientes realizado?, ¿tú qué opinas del cambio climático o de las armas nucleares? ¿te gusta viajar?
...
Tengo miedo, tengo que confesarlo. Algo en mí me dice que a veces, "asusto a la gente con tanto como soy de chalada" (que diría Fernan), que cohibo, que pregunto demasiado o respondo el doble de lo que tengo que responder. Y si, hoy tengo baja la autoestima, para qué negarlo.
Todo los días no se está en las nubes, ¿no?
Si, te imaginas que en una conversación con alguien que desde hace mucho tiempo no sabe de tí, salen muchas preguntas y cuestiones a resolver fácilmente, porque precisamente éso es lo hermoso de las conversaciones, la cantidad de cosas que se hablan por una y otra parte, olvidando cuál fue el principio de la conversación...
Pues eso, cómo empiezas a contar toda tu vida a alguien que conoces de la infancia, que sin duda era tu mejor amigo de ésta y que, por circunstancias que no te explicas muy bien, perdisteis el contacto y todo se acabó... hasta ahora. No sé, ¿le empiezas a hablar sobre tus fracasos o los dejas para el final para que no se asuste? o hablas primero de tus estudios y luego la cantidad de cursos que te han servido para... estar sin trabajo? No, mejor empezar preguntando. ¿Eres feliz? ¿seas lo que seas de profesión (eso no me importa) te sientes realizado?, ¿tú qué opinas del cambio climático o de las armas nucleares? ¿te gusta viajar?
...
Tengo miedo, tengo que confesarlo. Algo en mí me dice que a veces, "asusto a la gente con tanto como soy de chalada" (que diría Fernan), que cohibo, que pregunto demasiado o respondo el doble de lo que tengo que responder. Y si, hoy tengo baja la autoestima, para qué negarlo.
Todo los días no se está en las nubes, ¿no?
4.4.09
selva
¿De qué están hechas las buenas cosas?
Y todo estos nervios... ¿de dónde vienen?
Tengo el corazón que me va a estallar y estoy deseosa de salir a la calle y gritar a los vientos lo bien que me siento... Lo eufórica que estoy, las ganas que tengo...
Pero bueno se trata de buen karma. Si, de buenas acciones. No de suerte. No he tenido suerte, aunque otros se empeñen.... No. Eso solo se lo dicen a sí mismos para estar tranquilos... Y yo estoy tranquila. ¡Por fin una buena noticia! ¡Por fin un poquito de disfrute para mi alma que estaba re chiquita con tanto frío!
Por fin...
Y todo estos nervios... ¿de dónde vienen?
Tengo el corazón que me va a estallar y estoy deseosa de salir a la calle y gritar a los vientos lo bien que me siento... Lo eufórica que estoy, las ganas que tengo...
Pero bueno se trata de buen karma. Si, de buenas acciones. No de suerte. No he tenido suerte, aunque otros se empeñen.... No. Eso solo se lo dicen a sí mismos para estar tranquilos... Y yo estoy tranquila. ¡Por fin una buena noticia! ¡Por fin un poquito de disfrute para mi alma que estaba re chiquita con tanto frío!
Por fin...
3.4.09
LaDesbandá.
Les dijeron que hicieran la maleta con lo que tuvieran. Que metieran lo más imprescindible.. ¡Como si pudieran elegir! Y no porque ni siquiera las circunstancias daba para pensar detenidamente sino por la escasez que se iba extendiendo más y más por aquella época en las tierras de España.
Les dijeron que corrieran y no se detuvieran, pasara lo que pasara. Que al menos hasta la salida del centro de la ciudad, no dejaran de correr. Aunque no tuvieran fuerzas. Aun sin tener nada más que agua en el estómago desde días atrás.. Correr, éso era lo importante. Huir, lo necesario. Venían las bombas. Mejor dicho, volaban ya las bombas por sus cabezas. Llevaban meses llegando por todas partes, ahora, bajaban desde el cielo en aviones alemanes que no dejaban suspirar siquiera y que mucho menos, iban a dejar que huyeran. Querían exterminar la "lacra social" que ellos gritaban a voces a golpe de mano en pecho y brazo en alto extendido. Y mientras, sus hermanos, sus vecinos de toda la vida, su pueblo, su gente, sus amigos, corrían huyendo de una Málaga en bombardeo contínuo.
A altas horas de la noche, y tras recorrer kilómetros para salir de la capital, llegaron a la carretera de los campos. Allí una riada de gente moribunda, de pies ensangretados, ojos encharcados en miedo y esqueléticos movimientos, caían a cada paso muertos de agotamiento y hambre. Algunos, se lamentaban pero la mayoría, paraban a pocos pasos para descansar su silencio. Ya no quedaban ni fuerzas para gritar "¡ASESINOS!"...
Les dijeron que camino a Almería no serían bombardeados, pero a pesar de eso, una sin fin de barcos les seguía por el mar de Alborán, mandando señales a los aviones que, a sangre fría, se acarcaban cada vez más a la carretera repleta de campos a los lados, sangre en el pavimento y puños apretados en el aire; y dispiraban desde el aire, balas, bombas y proclamas fascistas.
Eran niños, mujeres, ancianos. Embarazadas, campesinos, hermanos. Todos huyendo hacia una mejor vida en la tierra prometida: Almería. Allí estarían en paz. Allí los fascistas que bajaban por los montes de Málaga a raudales, a grito de guerra por una patria inventada; y que bordeaban toda Málaga haciendo imposible la huida, no habían llegado del todo. Allí, podrían empezar de cero lejos de política que no habían entendido nunca y guerras que los masacraba.
La mayoría de ellos solo querían trabajo. Solo pensaba en su tierra, o en la tierra de otro, en labrar. Pensaban en llenar el estómago con algo que no fuera solo aire para engañar la miseria.
Murieron como ratas y sus restos, ni siquiera tuvieron una sepultura digna.
Porque fue un crimen que nadie pagó y que nunca ha salido a grandes aires.
Va por mi abuelo, por mi abuela, por mis antepasados.
Va por los malagueños y por sobretodo, los Andaluces que, desde todos los pueblos de nuestra Tierra, fueron llegando a Málaga, la Anarquista, el último intento de revolución, esperanzados, y acabaron huyendo en la carretera rumbo a Almería, engañados, mutilados...
Sus centenares de muertes nunca caerán en el olvido.
Por hoy y siempre.
Les dijeron que corrieran y no se detuvieran, pasara lo que pasara. Que al menos hasta la salida del centro de la ciudad, no dejaran de correr. Aunque no tuvieran fuerzas. Aun sin tener nada más que agua en el estómago desde días atrás.. Correr, éso era lo importante. Huir, lo necesario. Venían las bombas. Mejor dicho, volaban ya las bombas por sus cabezas. Llevaban meses llegando por todas partes, ahora, bajaban desde el cielo en aviones alemanes que no dejaban suspirar siquiera y que mucho menos, iban a dejar que huyeran. Querían exterminar la "lacra social" que ellos gritaban a voces a golpe de mano en pecho y brazo en alto extendido. Y mientras, sus hermanos, sus vecinos de toda la vida, su pueblo, su gente, sus amigos, corrían huyendo de una Málaga en bombardeo contínuo.
A altas horas de la noche, y tras recorrer kilómetros para salir de la capital, llegaron a la carretera de los campos. Allí una riada de gente moribunda, de pies ensangretados, ojos encharcados en miedo y esqueléticos movimientos, caían a cada paso muertos de agotamiento y hambre. Algunos, se lamentaban pero la mayoría, paraban a pocos pasos para descansar su silencio. Ya no quedaban ni fuerzas para gritar "¡ASESINOS!"...
Les dijeron que camino a Almería no serían bombardeados, pero a pesar de eso, una sin fin de barcos les seguía por el mar de Alborán, mandando señales a los aviones que, a sangre fría, se acarcaban cada vez más a la carretera repleta de campos a los lados, sangre en el pavimento y puños apretados en el aire; y dispiraban desde el aire, balas, bombas y proclamas fascistas.
Eran niños, mujeres, ancianos. Embarazadas, campesinos, hermanos. Todos huyendo hacia una mejor vida en la tierra prometida: Almería. Allí estarían en paz. Allí los fascistas que bajaban por los montes de Málaga a raudales, a grito de guerra por una patria inventada; y que bordeaban toda Málaga haciendo imposible la huida, no habían llegado del todo. Allí, podrían empezar de cero lejos de política que no habían entendido nunca y guerras que los masacraba.
La mayoría de ellos solo querían trabajo. Solo pensaba en su tierra, o en la tierra de otro, en labrar. Pensaban en llenar el estómago con algo que no fuera solo aire para engañar la miseria.
Murieron como ratas y sus restos, ni siquiera tuvieron una sepultura digna.
Porque fue un crimen que nadie pagó y que nunca ha salido a grandes aires.
Va por mi abuelo, por mi abuela, por mis antepasados.
Va por los malagueños y por sobretodo, los Andaluces que, desde todos los pueblos de nuestra Tierra, fueron llegando a Málaga, la Anarquista, el último intento de revolución, esperanzados, y acabaron huyendo en la carretera rumbo a Almería, engañados, mutilados...
Sus centenares de muertes nunca caerán en el olvido.
Por hoy y siempre.
2.4.09
yallegandíasdereposo
Parece que en unos días, vuelo a Barna y me reencuentro con un montón de cosas pendientes que dejé allá, huyendo un poquito de aquel sol que me atormentaba y esas palabras locas que nunca me debí decir desde el espejo. Parece que me hará buen tiempo y que conoceré, por fin, el rincón perdido de Buda en esas tierras. Y eso si que será hermoso...
Además, recorré de nuevo las avenidas y buscaré la carta escrita de Andrés, que días pasados, escondió para mí, soñando que algún día podría leerla y perderla de nuevo para otro. Y qué bueno que coincida con aquella manifestación y aquella revuelta de las de antes. Y qué bueno que venga Pablo y podamos viajar un poquito girando sobre nosotros mismos como en Milán.
Prometo hartarme de pan de amapola y visitar mi adora y ansiada y soñada y recordada y...ay, librería Pròleg. E ir a la facultad a saludar a Vito y contarle la de mentiras que la vida me ha enseñado. Y arreglar mi corazón de una vez por toda y sacudirme las tristezas.
Lo prometo si...
A cambio de eso, dejaré que me mimen y me respiren al oído por las noches en "KasaPa". Y reirme de mí misma, pase lo que pase.
Que si, que lo prometo!! (aunque me cueste...)
Además, recorré de nuevo las avenidas y buscaré la carta escrita de Andrés, que días pasados, escondió para mí, soñando que algún día podría leerla y perderla de nuevo para otro. Y qué bueno que coincida con aquella manifestación y aquella revuelta de las de antes. Y qué bueno que venga Pablo y podamos viajar un poquito girando sobre nosotros mismos como en Milán.
Prometo hartarme de pan de amapola y visitar mi adora y ansiada y soñada y recordada y...ay, librería Pròleg. E ir a la facultad a saludar a Vito y contarle la de mentiras que la vida me ha enseñado. Y arreglar mi corazón de una vez por toda y sacudirme las tristezas.
Lo prometo si...
A cambio de eso, dejaré que me mimen y me respiren al oído por las noches en "KasaPa". Y reirme de mí misma, pase lo que pase.
Que si, que lo prometo!! (aunque me cueste...)
desoledades
Después de un montón de meses yendo y viniendo, se paró y nos dijo "es hora de las presentaciones, no?" y acabamos hablando, entre sorbo y sorbo, de tonterías varias como el precio del autobus, la cantidad de variantes de té negro y las inmensas ganas de conocer el Tibet. Bueno, acabamos hablando él y yo, porque la Flaca se fué y me dejó a medio oscuras en aquella habitación azul. Resulta que su madre era la dueña de todo aquello y que esos ventanales tan hermosos, los hizo él copiados de Chaouen, por eso tanta luz, esas cartinas y ese aire de frescura. Y yo me quedaba pensando la de cosas que me decía, porque jamás imaginé que alguien con esa mirada y con la de poquitas palabra que en tantísimos meses me dirigió, pudiera decir tanto en el menor tiempo posible. Porque es eso, pasaron los minutos como horas y los segundos, como minutos. Qué fuerte.
Y luego me pidió un abrazo, un poco tímido, como olvidado de todo lo que me dejó allí, en el aire, de sí mismo. "Contandome tu vida enterita y dejandome con la boca abierta y te piensas pedirme el abrazo? tu estás tonto!".... Y se lo dí, claro que se lo di. Yo ahora solo necesito abrazos...
Y me sentí un poco triste en su despedida, con mi té, con la vela apagándose y esa habitación que inesperadamente y sin darme cuenta, se llenó de gente. Y me puse a pensar y a pensar y... acabé pagando la cuenta y yendome al mar a contarle la cantidad de tristezas a los gatos, que son los únicos que últimamente parecen escucharme. Pero qué bueno es sentir que alguien está en ti, eh? que va contigo siempre
Y luego me pidió un abrazo, un poco tímido, como olvidado de todo lo que me dejó allí, en el aire, de sí mismo. "Contandome tu vida enterita y dejandome con la boca abierta y te piensas pedirme el abrazo? tu estás tonto!".... Y se lo dí, claro que se lo di. Yo ahora solo necesito abrazos...
Y me sentí un poco triste en su despedida, con mi té, con la vela apagándose y esa habitación que inesperadamente y sin darme cuenta, se llenó de gente. Y me puse a pensar y a pensar y... acabé pagando la cuenta y yendome al mar a contarle la cantidad de tristezas a los gatos, que son los únicos que últimamente parecen escucharme. Pero qué bueno es sentir que alguien está en ti, eh? que va contigo siempre
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Mis mejores deseos para tí:
Que el eterno Sol te ilumine,
que el amor te rodee,
y la luz pura interior
guíe tu camino*
que el amor te rodee,
y la luz pura interior
guíe tu camino*






