Desde que tengo uso de conciencia creo en eso que dicen se llama "conexión". Por mi parte, tengo por ley de vida que todos somos parte de todos y todo y todos somos Uno. Por eso cada vez que encuentro a algun lobo estepario, o loba, sonrío y soy un poquito más feliz. Me siento como en casa, un poquito más completa. Porque aparecen en cualquier lugar inesperado, un día cualquiera, en cualquiera montaña de cualquier lugar. Y es lindo toparse con ojos y bocas que respiran al unísono, y comprobar que no somos tan diferentes aunque tengamos por ver otras pupilas y otro ritmo de sístole y diástoles...Y compartir, que es precioso, pese a la distancia o pese al poder las palabras que tantas veces se apropian de cosas que no son suyas. Y ya está, lo demás no importa. No importan los planetas que hayamos visitado o las montañas de donde vengamos; no importan ese monton de fracasos que nos tiran como plomo para abajo, o esas ganas locas de encontrar la otra mitad de cuerpo interno, por dentro, que necesitamos... Somos animales salvajes civilizados y por dentro somos rebeldía pura visceral que respiramos iguales. ¿Y qué más da lo demás?
*
(Des)Conocidos conocidos me alegran la tarde, es curioso como una tarde libre de trabajo puede ser tan silenciosa...

No hay comentarios:
Publicar un comentario