Somos como el agua, ¿no?
Tú te me arrimas un poquito, y me llenas la vida de preciosos recuerdos que yo guardo en ese bolsillo especial para "cosas bonitas", y en cambio yo, te bailo el agua y me bebo tus males. Que empiezo a ser una esperta en hacerte sentir paz y me encanta que me intuyas.
Lo demás, no importa. Mis errores aún son mios... Y tus amores, puedes guardártelos para el sábado por la noche.
Que tú y yo somos libres. Y me encanta pensarte cuando camino por la calle.
Que tus mariposas tatuadas te las hice para que volaras, y afortunadamente, has elegido volar conmigo.
Cuando me sonries con esa boca de agua siempre siento un calor dentro, que me hace sonreirte y decirte "menuda suerte que tengo de haberte encontrado".
Por las cosas hermosas,
por las amistades peligrosas,
por ti

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