¿Te acuerdas en tu cocina, con las manos llenitas de masa, haciendo galletas?
O en mi casa, sentados en el sofá, frente a la ventana, viendo el poco atardecer que los edificios permiten.
O en la playa, yo haciendo el tonto y tú mirándome como lelo.
¿Recuerdas las fotos en tu ciudad adoptiva, en la nieve hablando del "infinito"? o el colgante de cascabeles que todavía resuenan...
O aquel "niño, ponte un jersey!" de mi madre, cuando íbamos a pasear, saliendo de casa.
O el viaje hacia Salamanca, si, tu ciudad adoptiva por unos meses, en donde me contabas la historia de tu amiga que vivía en Ávila... Yo recuerdo la sensación de paz y aquellas murallas iluminadas en la noche.
Aún tengo sensaciones, a veces, que no sé explicar.
Son viajes en el tiempo. Es melancolía. Es amor por un enorme amigo que sé no me merezco.
Por ser una de las persona que más respeto
y por estar cada día, y más, últimamente...
g r a c i a s
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.
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Aún aguanto, ya solo quedan 41 días para mirarte.

1 comentario:
Por recordar, aún recuerdo hasta la cuscucera ^^. Yo no sacaba foto hasta a la sombra de los árboles, pero si pasamos bajo uno buscando consigo estar allí de nuevo; allí que será aquí en ¿cúanto? No quiero contar los días, se harán largos y cuando lleguen tan cortos.
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