¿Alguna vez has sentido que estás viendo el fin de algo y no puedes entender cómo? O, poniendonos en el lugar de otro persona, puedes ver su final, su gran fracaso final, y no puedes hacer más que esperar que se termine de caer para aguantarle la cabeza y verle llorar. Eh, ¿lo habéis sentido?
Siento el fin de muchas cosas que han ido sucediendo conforme pasaban los días, pero que, de repente, en la playa, caminando, me puse a mirar y no era producto de la nada, era producto de cientos de cosas que han conllevado a ese gran cambio. Y es que a veces no nos ponemos de acuerdo con nuestra cabeza, no?
Qué de gilipolleces estoy pensando ahora.

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