9.8.08

sutintineoysujaleo


A veces me levanto por las mañanas y le pienso. Más bien la veo, ahí, con esa sonrisa tímida y esos ojos pardos, con esos labios finos y ese aire de soñadora.
La recuerdo con su vestido azul, ese que me recordó María en nuestra estancia en Senegal, o aquel que ví una vez por la playa en una chica a la que tuve que seguir porque creí que era ella...
No puedo negar que cuando me levanto por las mañanas con su imagen en mi retina, aún cuando tengo los ojos cerrados, mi día cambia. Empiezo feliz, con armonía, mis pasos en el día y tengo una sensacion que no sabría expresar con palabras. Es algo parecido a la libertad; eso que se siente cuando tu cuerpo es volátil, si, cuando sientes esa sensación de cosquilleo contínuo... En fin, es dificil haceros párticipe de esta sensación, pero, imaginad lo que más os guste, algo que sólo ustedes con vosotros mismos disfruteis como nadie (porque nadie nunca entendería o compartíria ese trocito de algo vuestro), bien, ¿lo sentís? bueno pues es algo como eso... eso, pero en otra persona, en un recuerdo, en alguien que marcó mi vida.
Ella me hizo feliz pero sobre todo me hace feliz porque perdura. Porque revive mis ganas y mi pasión por seguir mi sueño (el MIO, el más grande de todos). Porque alimenta mi utopía de verdad, haciendome sentir que es posible porque ella... ella es lo más parecido al camino que he de seguir para conseguirlo.

Ahora no sé dónde está. Perdí sus pasos hace tiempo y aunque es algo que me entristece de una manera sobre.natural, al mismo tiempo me crea algo nuevo por dentro que me dice que algún día, en el lugar menos previsto, cuando menos lo espere, nos encontraremos. Y ese NOS* será tan grande que me quedaré sin aliento y desearé atrevesarme con sus silencios. Porque cuando ella está, todo es silencio, pues nunca habla. A penas si cuenta, con palabras, quién es ella, pero da igual, con ella no es necesario, solo hay que mirarla para saber que es el ser más hermoso que he visto en mi vida; que es dulzura, felicidad, sueño, constancia... pero sobretodo es PAZ. La persona con más PAZ que haya logrado nunca poder mirar a los ojos, ni siquiera a ese Lama del Tibet al que tuve la suerte de abrazar.

Sé que cuando nos veamos, mi vida volverá a cambiar, como aquella vez... Porque es nada más pensarlo y siento que algo por dentro cambia.

La recuerdo como un espíritu de color en un bosque de hojas caducas. Porque fué en un sitio como ese donde nos conocimos y donde pude comprobar, que la belleza del ser humano es infinita*, increiblemente maravillosa, como ella.



Si...
A veces me levanto por las mañanas y le pienso. Más bien la veo, ahí, con su sonrisa...







A Garatzi,la mujer que dió un vuelvo completo a mi vida.

No hay comentarios:

Mis mejores deseos para tí:

Que el eterno Sol te ilumine,

que el amor te rodee,
y la luz pura interior
guíe tu camino*

Soy

Mi foto
Málaga, Andalucía, Spain

Archivo

Acompañantes