31.7.08

lanúmero1000

Hay cosas que se recuerdan con un sencillo estruendo de luz. Por ejemplo, de repente te ves con un extraño (un conocido, alguien que fue y que seguirá siendo, pero un extraño), en una casa extraña, justito en un cuarto extraño con cortinas extrañas que cuelgan de manera extraña en una pared blanca, haciendo un puzzle de Claude Monet, a las dos de la mañana. El puzzle tiene 1000 piezas y tú te empeñas, entre sorbo y sorbo de té rojo, en encontrar una en concreto. Una, entre las 999. Una que no encaje en ninguna de ellas, en ninguna otra, solo en ese espacio que tu tienes destinado y que sólo tú conoces, porque la mesa está llena de cientos de pequeños trozos de algo (algunas con colores, otras de raras formas, otras tan parecidas entre sí que aburren de uniformidad...). Así que, ahí estás tu, buscando la pieza exacta, esa que encaje en el trozo de puzzle que tenías construido desde hace algún tiempo, y mirando de vez en cuando las piezzas que se ven, las que estan encima de la mesa naranja y que te parecen tan uniformes...
Llega un momento en el que ries a carcajada suelta por la situación. Quien está contigo te mira entre alegre y sorprendiendo... Entonces tú ries más y te das cuenta el grado de surrealismo que tiene (que es) tu vida a veces.



Y mientras charlas y charlas y charlas, y el reloj va pasando su mano por aquello que fue pasado y que va rozando lo futuro, te vas dando cuenta, risueña, lo dificil que va siendo la vida conforme te vas encontrando con la piezza perfecta.

No hay comentarios:

Mis mejores deseos para tí:

Que el eterno Sol te ilumine,

que el amor te rodee,
y la luz pura interior
guíe tu camino*

Soy

Mi foto
Málaga, Andalucía, Spain

Archivo

Acompañantes